26 enero, 2014

“Diomedes era incapaz de hacerle daño a alguien”: Evelio Daza Daza

Pasado un mes de la muerte de Diomedes Díaz, Evelio daza abogado que asumió el caso y logró su libertad, habló para El Pilón sobre las incidencias de la investigación.

Evelio Daza, abogado que asumió el caso de Diomedes Díaz, por la muerte de Doris Adriana Niño.

Diomedes Díaz se convirtió en el ídolo de muchos gracias a su éxito musical, pero también es recordado un momento en su vida, su acusación por la muerte de Doris Adriana Niño, un caso muy sonado a nivel nacional y que causo conmoción, tanto por los hechos que transcurrieron en el proceso, como por el apoyo que este siempre tuvo por parte de su fanaticada. Evelio Daza, reconocido abogado, fue quien tomó el caso y logró la libertad del ‘Cacique’.

El Pilón: ¿Por qué toma el caso de Diomedes Díaz por la muerte de Doris Adriana Niño?

Evelio Daza: Yo tomo el caso porque Diomedes insistentemente así me lo pedía, pero había un obstáculo de por medio, y es que ese caso lo tenía un buen amigo mío, Ciro Quiroz y yo no quería parecer quitándole un negocio a mi amigo, máxime aun, cuando yo no tenía ningún interés económico, yo nunca le cobre un centavo a Diomedes Díaz.

Diomedes Díaz era una figura avasallante. Era fiel a su fanaticada por eso todos lo querían y se lo demostraron hasta el final.

Yo a él lo conocí desde Patillal, siendo muy ‘pelao’, porque yo nací en Patillal, y a ello agregándole, que tenía la absoluta convicción de que Diomedes no había cometido ningún delito. Esa era la motivación moral que yo tenía y ética, para encarar la defensa de Diomedes Díaz. Yo sabía cómo era Diomedes, incapaz de hacerle daño a alguien, era como dice uno acá ‘no mataba ni a una mosca’. Era un hombre extremadamente pacifico, para Diomedes las vías de hecho no existían.

Cogí el caso cuando él ya me dijo: “bueno si no va a ser usted va a ser otro”. Entonces ante esa disyuntiva consideré que yo no debía negarme a asumir la defensa de Diomedes.

Tan pronto la asumí, iba observando cómo antes que encarar la defensa, asumía la defensa de un sentimiento nacional, eran tanto los fanáticos, que yo iba por una parte y me rodeaban, me seguían, que yo dije: “no ya Diomedes Díaz pasó a un segundo plano, y yo voy a encarar la defensa de todo un pueblo que lo seguía, porque confiaban ciegamente en que él no había cometido ningún delito”.

E. P: ¿Cómo estudió la defensa del caso?

E. D: Yo tomo el caso, en un momento en que Diomedes era procesado por el delito de Homicidio agravado, es decir, como si él hubiese tenido la intención de matar a Doris Adriana, lo que para mí era una monstruosidad, porque la Fiscalía siempre partió de este precedente: Diomedes jamás y nunca quiso hacerle daño a Doris Adriana. Eso fue una premisa de la investigación, y así quedo demostrado a lo largo del proceso.

Sin embargo a él lo condenaron por homicidio preterintencional, que implica que alguien con el propósito de lesionar a una persona, le ocasiona la muerte, hecho que va más allá de lo que en realidad quería hacer la persona, que era lesiones personales. Pero era un absurdo hablar de homicidio preterintencional, porque se estaba presumiendo que Diomedes tenía la intención de ocasionar una lesión a Doris Adriana y la Fiscalía siempre fue categórica en afirmar, que él nunca quiso hacerle daño a esta mujer, luego entonces, no podían condenarlo por ese delito.

E. P: ¿Qué hace usted entonces para poder cambiar este veredicto?

E. D: Yo pido una apelación de esa providencia, que se me hacía una infamia, y la consigo; cambian de homicidio agravado a homicidio culposo, consistente en que Diomedes violó un deber de cuidado, al suministrarle droga a Doris Adriana. Pero acontece, que cuando dos o más personas están consumiendo droga, cada quien es responsable de su propio riesgo, así como murió ella por sobredosis pudo haber muerto Diomedes, y como cada quien asume su comportamiento libremente, nadie es obligado a consumir droga.

Por eso yo siempre le sostuve a la Fiscalía, que había un grave error, que aun culposo, era un error, que allí lo que había era que el hecho era atípico, es decir, no estaba previsto en la ley como delito. Repito, cuando dos o más personas se convidan a consumir droga, allí nadie comete ningún delito. Sin embargo, a ningún colombiano, excepto a Diomedes Díaz le han iniciado un proceso por sobredosis de droga.

E. P: ¿Cómo fue el momento cuando le dan la libertad Diomedes Díaz?

E. D: Diomedes sale, nunca se me olvida, un miércoles por la tarde. La gente no dejaba, tuve que valerme del general Bonet, que era Comandante del Ejército, para pedirle refuerzos, con el fin de poder sacar a Diomedes de la cárcel, porque se aglomeró una gran multitud, para ver salir a Diomedes.

Nuca se me olvidará, fue una caravana desde Usme hasta Bogotá, más o menos salimos a las 11 de la mañana y llegamos al hotel tarde, a eso de las 9 de la noche.

Estando allí, Joaco Guillen planteó que nos viniéramos para Valledupar, y fue cuando la gente lo recibió con la manifestación más multitudinaria que el valle recuerde en toda su historia. Lo podemos comparar solo con el entierro de él mismo, hace un mes. Se volcó una cantidad de gente para recibirlo, pero, ¿sabe por qué?, porque era una forma de demostrarle que no lo creían delincuente. Que confiaban en él, como lo hice yo.