El fallecimiento de la cantante folclórica Totó La Momposina revive la historia de una de las colaboraciones más importantes entre la música de tamboras y el vallenato. Se trata de la grabación de ‘La candela viva’, una producción que unió a la artista con el cantante Jorge Celedón y que rescató la obra del compositor chimichagüero Heriberto Pretel Medina.
Mientras la agenda informativa nacional se enfoca en la biografía general de la cantadora, en el departamento del Cesar el hecho conecta directamente con la Depresión Momposina. La grabación conjunta de estos dos artistas no fue un hecho fortuito, sino un proyecto de rescate musical para el Caribe interior.
Un incendio de 1923 que llegó a la radio
La canción nació originalmente en 1923 en el municipio de Chimichagua, Cesar. El compositor Heriberto Pretel Medina creó la letra y la música inspirado en un pavoroso incendio que destruyó varias viviendas con techos de paja en la población. De ese acontecimiento surgió el estribillo: “Fuego, fuego, fuego, la candela viva… Que ya viene por el higuerón, la candela viva”.






