17 diciembre, 2020

Día 2 novena de aguinaldos 2020: oraciones y villancicos

Por la pandemia de la covid-19, las autoridades locales y nacionales recomendaron a los colombianos seguir con esta tradición católica desde sus casas.

La Arquidiócesis de Valledupar publicó en su página web la novena de Navidad que finaliza el próximo 24 de diciembre con el nacimiento del niño Jesús.

Por la pandemia de la covid-19, las autoridades locales y nacionales recomendaron a los colombianos seguir con esta tradición católica desde sus casas de manera virtual o con un grupo reducido para evitar aglomeraciones y disminuir el riesgo de contagio.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu hijo la mejor prenda de tu amor para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio. Yo en nombre de todos los mortales te doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.

En retomo de Él te ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de tu hijo humanado y te suplico por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, dispongas nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido y con tal desprecio de todo lo terreno, que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo (3 veces).

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN

Soberana María que por tus grandes virtudes y especialmente por tu humildad mereciste que todo un Dios te escogiera para madre suya. Te suplico que tú misma prepares y dispongas de mi alma y de la de todos los que en este tiempo hagan esta novena para el nacimiento de tu adorable Hijo.

¡Oh dulcísima madre! Comunícame algo del profundo recogimiento y divina ternura con que le agradaste tú para que nos hagas menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén. (Se reza 3 veces el Ave María).

ORACIÓN A SAN JOSÉ

¡Oh santísimo José! esposo de María y padre putativo de Jesús. Infinitas gracias doy a Dios porque te escogió para tan altos ministerios y te adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Te ruego por el amor que le tuviste al divino niño me abraces en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo, amén. (Se reza el Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria al Padre).

ORACIÓN AL NIÑO JESÚS

Acuérdate ¡oh dulcísimo Niño Jesús! que dijiste a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento y en persona suya a todos tus devotos estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: “Todo lo que quieras pedir pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado“.

Llenos de confianza en ti ¡oh Jesús, que eres la misma verdad! venirnos a exponerte toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos por los méritos infinitos de tu encarnación y de tu infancia la gracia, de la cual necesitamos tanto. Nos entregarnos a ti, ¡oh niño omnipotente! seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza y de que en virtud de tu divina promesa acogerás y despacharás favorablemente nuestra súplica. Amén. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo (3 veces).

EL ORDEN

Para el desarrollo de la novena puede ser el siguiente: saludo de bienvenida, breve ambientación y motivación. Villancico, en el nombre del Padre, del Hijo y del espíritu santo, oración para todos los días, lectura bíblica, reflexión, villancico, oración a la santísima Virgen, oración a san José, gozos, oración al Niño Dios, compromiso, villancico y ágape.

GOZOS

Dulce Jesús mío, mi niño adorado. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

1. ¡Oh sapiencia suma del Dios soberano que al nivel de un niño te hayas rebajado! oh divino infante ven para enseñarnos la prudencia que hace ¡verdaderos sabios!

2. Bajaste del cielo, te hiciste un esclavo para liberarnos de toda opresión, todos somos hijos del padre celeste y todos hermanos, familia de Dios.

3. Tú te hiciste niño en una familia llena de ternura y calor humano, vivan los hogares aquí congregados, el gran compromiso del amor cristiano.

4. El cielo y la tierra, el hombre y su Dios: en tu amor de niño se integren los dos, gloria al Dios del cielo y paz a los hombres es tu buena nueva nuestra salvación.

5. ¡Del débil auxilio, del doliente amparo, consuelo del triste, luz del desterrado! ¡vida de mi vida, mi sueño adorado, mi constante amigo, mi divino hermano!

6. Niño del pesebre, nuestro Dios y hermano, tú sabes y entiendes del dolor humano. que cuando suframos dolores y angustias siempre recordemos que nos has salvado.

7. Haz de nuestra patria una gran familia; siembra en nuestro suelo tu amor y tu paz. danos fe en la vida, danos esperanza y un amor sincero que nos una más.

8. Tú eres nuestra vida, eres nuestra guía y eres el camino que nos lleva a Dios. Amándonos siempre te haremos presente mientras esperamos que vuelvas, Señor.

Día II

Diciembre 17

VENCER LAS TINIEBLAS

Isaías 1,8b “Habitaba en tierra, sombras de ~oled una luz les brilló” Palabra de Dios.

Reflexión

Nuestra comunidad ha sido presa de la fuerza desbordada de la muerte y del pecado. Hemos perdido el rumbo porque buscamos la razón de nuestra vida en lo que nos trae muerte y tristeza La violencia, la venganza, la ambición provocan muerte y desolación. Este es el tiempo de mirar con los ojos de la fe, es el tiempo para repensar la vida, para descubrir que la muerte no manda, que la violencia no puede reinar.

Mirada de fe

No puede ser posible en que donde tanto Evangelio se ha predicado, sigan floreciendo las semillas del odio, del rencor y de la venganza.

Hay que romper la esclavitud de la muerte, hay que proclamar el imperio de la vida. ¡Hay que defender la vida humana desde su origen hasta su final! Encendamos en el corazón la luz de la verdad. Liberemos nuestra tierra de la sombra de la ambición. Recobremos nuestra identidad cristiana fraterna y solidaria.

Súplica confiada

Ven, salvador que rompes la oscuridad de nuestra noche. Enciende con el fuego de tu espíritu la lámpara de la esperanza que aguardan los que viven en sombra de muerte. Haz que seamos luces gozosas que iluminen sanando y que consuelen con amor. Ven señor Jesús.

VILLANCICOS

Mi burrito sabanero

Con mi burrito sabanero voy camino de Belén.

Si me ven, si me ven voy camino de Belén

El lucerito mañanero ilumina mi sendero.

Si me ven, si me ven, voy camino de Belén.

Con mi cuatrito voy cantando mi burrito va trotando.

Si me ven, si me ven voy camino de Belén.

Tuqui, tuqui, tuqui, tuqui

Tuqui, tuqui, tuqui, tuquitá

Apúrate mi barrito que ya vamos a llegar.

Tuqui, tuqui, tuqui, tuqui

Tuqui, tuqui, tuqui, tuquitá

Apúrate mi burrito vamos a ver a Jesús.

‘Tutaina’

Tutaina tuturuma Tutaina tuturumaina

Tutaina tuturuma. turuma Tutaina tuturumaina.

Los pastores de Belén vienen a adorar el niño;

La virgen y san lose Los reciben con cariño.

Tutaina tuturuma Tutaina tuturumaina

Tutaina tuturuma, turuma Tutaina tuturumaina.

Tres reyes vienen también

Con incienso, mirra y oro,

A ofrecer a Dios su bien

Como el más grande tesoro.

‘Campana sobre campana’

Campana sobre campana

y sobre campana una,

Asómate a la ventana

verás a un niño en la cuna

Belén, campanas de Belén

que los ángeles tocan

que nuevas me traéis.

¿Recogido tu rebaño

a dónde vas pastorcillo?

Voy a llevar el portal

requesón, manteca y vino.

Campana sobre campana

y sobre campana dos,

asómate a la ventana

porque está naciendo Dios.

Caminando a media noche

¿dónde caminas pastor?

le llevo al niño que nace

como a Dios mi corazón.

Campana sobre campana

y sobre campana tres

en una cruz a esta hora

del niño va a padecer

Los peces en el río

La Virgen se está peinando.

Entre cortina y cortina los cabellos son de oro

Y el peine de plata fina

Pero mira como beben los peces en el rio,

Pero mira como beben por ver a Dios nacío

Beben y beben y vuelven a beber,

Los peces en el rio por ver a Dios nacer.

La Virgen está lavando

Y tendiendo en el romero,

Los angelitos cantando,

Y el romero floreciendo