Mientras, en diferentes sectores de la ciudad por estos días suenan los estallidos de los artículos que contienen pólvora y que son comercializados libremente, en el barrio La Nevada se escucha el ruido de los aplausos de quienes celebran los goles de los niños que participan en el Campeonato Intercalles Cero Pólvora.
Esta iniciativa, que se puso en marcha a partir del año 2016, fue materializada por el gestor comunitario Jorge de la Hoz, quien vivió en carne propia lo que significa sufrir por cuenta de la manipulación de elementos pirotécnicos, por lo que desde hace 8 años se ha dado a la tarea de concientizar a su comunidad de cambiar la pólvora por el deporte.
En diálogo con EL PILÓN, De la Hoz relató aquel momento que, si bien no le causó lesiones graves, lo dejó marcado emocionalmente, pero encontró en la organización del Campeonato Intercalles Cero Pólvora la manera para que muchos niños de su sector no vivieran la misma situación.










