En 2011, un joven brasileño desconcertaba al mundo con sus goles y gambetas vistiendo la camiseta del mítico Santos de Brasil, Neymar Junior, el nombre del delantero que emergió de las canchas de fútbol sala para ser un consagrado en su club y la selección.
El mundo se acostumbraba a las gambetas atrevidas de aquel delgado jugador, las cuales enamoraron a los románticos del fútbol, a tal punto que por todo el mundo miles de niños fueron bautizados con ese nombre. Uno de esos bebés actualmente es una promesa en el balompié del Cesar.
Neymar Alvarado Hostia nació un 5 de noviembre del 2011 en el municipio de El Banco, Magdalena, pero desde temprana edad vino a la tierra del Cacique Upar para comenzar a ganarse un lugar en los sitiales de las promesas del fútbol cesarense. Como le pasa al 90 % de las estrellas cuando inician, su llegada a Valledupar no fue fácil, pues tuvo que atravesar situaciones complicadas.










