Cuando Alejandro Durán en el primer festival vallenato de 1968 interpretó la puya ‘Pedazo de acordeón’, los interesados en la música de ‘Francisco el Hombre’ se enteraron que este era uno de los cuatro ritmos tradicionales del folclor vallenato y que por sus patrones rítmicos estaba muy cerca del merengue, pero mostrando cierta vivacidad en el fraseo y notas más cortas y ágiles que le daban un poco más de andante en la ejecución. Desde entonces ‘El pedazo de acordeón’ es la puya mayormente interpretada y más popular que se escucha en los concursos de acordeón.
Un año después se corona como segundo rey ‘Colacho’ Mendoza, tocando la puya ‘Cuando el tigre está en la cueva’, un tema del folclor que en el curso de los años ha sido reclamado por varios autores quienes a la vez le han incorporado letra convirtiéndose en autores derivados de la melodía original. Encontramos ‘La puya rayá’. de Calixto Ochoa, ‘La patoquilla’ de Aniceto Molina, ‘La puya provinciana’, de Bienvenido Martínez, el que compuso ‘Berta Caldera’ y ‘El tigre en la cueva’, de Juan Muñoz, a cuyo nombre se encuentra registrada esta obra.
Calixto Ochoa, con su ‘Puya regional’, ganadora en el tercer festival siguió conservando una cadencia moderada en su ejecución, que fácilmente podría interpretarse como un merengue, teniendo su letra una mayor extensión que las dos anteriores.











