El gran cacique Upar, el señor de señores, el cacique de caciques, resolvió fundar una parcialidad o pueblo indígena en la parte plana de un gran valle a orillas del río Guatapurí (agua fría).
El ritual fue solemne, a él asistieron todos los caciques de la Sierra Nevada, los del río Magdalena, de la ciénaga de Zapatosa, de ambas orillas del río Cesar y parte de lo que hoy es La Guajira. Se construyen dos templos ceremoniales: el femenino estaba ubicado donde hoy es el Concejo de Valledupar a orillas del Guatapurí; el otro templo masculino estaba ubicado donde hoy es la iglesia del Rosario (Antiguo convento de dominicos). Se observa en la fotografía el río Guatapurí que baja cantando y cuyo nacimiento se produce en la desembocadura sucesiva de siete lagunas, la última llamada Curigua de donde se desprende recién nacido.
Esta parcialidad fue quemada, con sus templos, por los españoles que vinieron con el gobernador de Santa Marta, García de Lerma, en los años 1529 y 1530, un año antes de que apareciera el alemán Ambrosio Alfínger.











