Este miércoles, luego de varios meses luchando contra un cáncer, falleció el músico y arreglista cesarense Ernesto ‘Teto’ Ocampo, uno de los nombres clave detrás de álbumes como ‘Clásicos de la Provincia’ o ‘La tierra del olvido’, de Carlos Vives, que empujaron la música colombiana a nuevas fronteras y públicos.
Además, fue una figura fundamental para entender la transición que las músicas colombianas vivieron en las últimas tres décadas y la importancia que los ritmos y sonidos tradicionales (el vallenato, la cumbia, la música del Pacífico e incluso los sonidos indígenas) adquirieron a nivel nacional e internacional cuando se fusionaron con otros más contemporáneos, como el rock o el jazz.
Teto, nacido en Río de Oro, Cesar, el 29 de abril de 1969, empezó a tomar clases de guitarra clásica a los 7 años. Desde entonces aprendió otros instrumentos, incluyendo gaita y tambores, pero fue la guitarra la que se convirtió en una extensión de su cuerpo.











