CULTURA

Máximo Movil, el eterno trovador

Sin pentagrama ni fórmulas académicas, ya había concebido para la historia, y para alivio propio, la canción titulada El Firme, un tema surgido como reprimenda a las denostaciones del verdugo musical y el cual, según algunos referentes del género, es el más exquisito merengue que jamás ha existido.

Añadir como fuente preferida en Google
Máximo Movil, el eterno trovador

Máximo Movil, el eterno trovador

canal de WhatsApp

Como la lira de Orfeo, en la mitología griega, los cantos de Máximo Movil son sensible armadura contra las penas del alma, fuerza ignota e incorruptible que doma el rebelde corazón de alguna amante y sosiega la furia irredimible del campo. Sus dones revistieron la magia de una noble estirpe que, como la parábola del trigo en tierra fértil, germinó para siempre en las estribaciones del río Cesar.

Lee también: ¿Qué pasó con la Cátedra del Vallenato?

Al entrar a su vivienda, con extraño y recóndito celo, abruma el ámbito. Es un derroche de notas celestiales que, en contrito movimiento, deambulan por ahí, de rincón en rincón, cual un pájaro con sus alas rotas. Desde el día de su muerte, en enero de 2002, todo en esta estancia es deletérea intriga, quimera y olvido; y todo en este relato, entonces, es apagada sinfonía, eco triste e idílica perturbación. Colgados en la rústica pared, galardones signados por distinguidos sellos discográficos, plácemes apócrifos y otras espurias vanidades en orfandad, son infame analogía de manchado decoro y laureles en ruinas.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR