“El hombre de la gabardina negra, que nunca había sido visto divagando por las solitarias calles de aquel barrio, metió cautelosamente un sobre de manila en el buzón de la casa más hermosa, colorida y agradable de la acera, la casa de Samantha Grace”. Estas son las primeras líneas de la historia ‘El abrazo del destino’ que en el 2014 hizo ganadora a Shakén Mazaya en el Concurso Nacional de Cuento, organizado por el Ministerio de Educación y RCN.
El nombre mitológico, Shakén Mazaya, que sus padres designaron por un dios muisca que permitía que sus linderos se extendieran como tierras fértiles y por un volcán nicaragüense cuyo mito reza que es una montaña de oro, destinaron su vida desde antes de su nacimiento a ser un fantástico cuento.
La esencia de Shaken es una construcción que nace de la confabulación entre su madre Ana Jackeline Fajardo Rengifo y su esposo Óscar Asdrúbal Moreno Castro, quienes no perdieron momento para leerle narraciones fantásticas, cartas que ellos mismos escribían plasmándole durante el tiempo en que la pequeña crecía en el vientre.











