Leo Matiz Espinosa, ese errante trota mundo, fue otro genio nacido en Aracataca en 1917 en el hogar formado por Julio Martínez y Eva Espinosa. Su nacimiento estuvo marcado por el tinte de leyenda, según la cual su madre lo pare sobre un caballo, mientras cabalga entre los cultivos bananeros de Aracataca para llegar donde la partera y desde ese instante su vida estuvo enmarcada por la ficción.
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Bautizado con el nombre de Leonardo, a pesar de nacer en el campo desde muy temprano se despertó en él la vocación, el gusto por el arte en especial el dibujo y la caricatura











