Las lluvias han caído con fuerza esta semana, tensando el cielo en la antesala del Festival Vallenato. Aunque los pronósticos del IDEAM circulan en los medios, en Valledupar nadie habla de cancelaciones. Al contrario: algo en el clima parece encajar con lo que viene, como si la ciudad estuviera entrando en tono de alegría por nuestro folclor.
El vallenato, en su tradición más honda, siempre ha sabido leer la naturaleza como si fuera un lenguaje. O mejor: como si fuera la misma emoción hablándose en otro registro. Eso es exactamente lo que ocurre en “La creciente”, interpretada por Rafael Orozco junto al Binomio de Oro, composición de Hernando Marín. Vale la pena repasar su célebre estrofa inicial en la antesala del Festival:
“Un grande nubarrón se alza en el cielo,
ya se aproxima una fuerte tormenta…”
Este verso construye una imagen elaborada, una forma de anticipar lo que viene. Como plantea el filósofo alemán Hans-Georg Gadamer, el símbolo no adorna la realidad: la hace presente. Así se anuncia en el verso:
“Ya llega la mujer que yo más quiero…”
Y entonces ocurre el giro: la tormenta tiene nombre y forma. La mujer no se parece a la lluvia; es la lluvia en la medida en que irrumpe y altera a su paso la quietud del paisaje y transforma el fenómeno natural en experiencia afectiva.
“Por la que me desespero
y hasta pierdo la cabeza…”
El resultado es claro: desborde. No hay control, no hay medida. Solo intensidad. Y esa intensidad, leída desde una clave cultural, muestra algo más profundo: que en el Caribe la naturaleza no es paisaje de fondo sino extensión de la vida emocional. Por eso, si la lluvia llega durante una tarde de tradición vallenata, la ciudad, lejos de detenerse, se prepararía para cantar, con alegría profunda, los versos más sentidos del territorio nacional.
Porque hay cosas —el amor, la música, la lluvia— que no se pueden contener. Solo reconocer cuando empiezan a crecer. Y en Valledupar, todo indica que ni las lluvias ni la creciente pueden detener la tradición más hermosa y noble del pueblo valduparense.







