Este balcón insignia de la historia del viejo Valledupar, que se habría construido justo al iniciar el siglo XVIII, ha sido el santuario materno que ha servido de abrigo a la familia Ustáriz.
Ubicado en el sector fundacional de la ciudad, en la calle de la Estrella (carrera Quinta), que en 1857 se distinguía con el número 29, fue llamado el Balcón Viejo durante la Independencia, en contraste con el Balcón Nuevo, edificado 90 años después, propiedad del alférez real Vicente Maestre, en la Plaza de la Constitución, hoy plaza Alfonso López.











