Fue aquella tarde, a ritmo de cha cun chá, cuando la creciente llegó a las playas marinas. Por eso estoy aquí, de rodillas niña bonita, porque cualquier momento es preciso para amar a una linda provinciana, realízame mis sueños porque yo te seguiré queriendo. Con la negra y el forastero no pasará lo mismo después de la gustadera y la candelosa.
Si tu amor no vuelve en Navidad, el higuerón dejará mis hojas secas. ¿Qué será de mí sin tus relicarios de besos? Siento mucha nostalgia por nuestra separación y te lo dije mujer: decidí cambiar. ¿Qué más te doy si me ilusioné y no puedo vivir sin ti?
Dime pajarito ¿por qué te vas? Calma esa inquietud amor de mis amores. No voy a llorar, porque el amor es más grande que yo, y aquel juramento con la Villanueva ya no es un amor profundo, es solo sombra perdida.











