Culminó en Valledupar la edición 25 de la Fiesta Celestial, evento de música vallenata cristiana que se realiza todos los años en Valledupar para alabar a Dios y enviar mensajes reconfortantes para el alma.
Fueron tres días en los que las familias vallenatas pudieron disfrutar del evento virtual que se convirtió en un “refrigerio” o “bálsamo” en medio de la pandemia ocasionada por el coronavirus.
Los espectadores pudieron disfrutar del evento virtual, que este año celebró sus bodas plata luego de que el pastor Ángel Flórez y su esposa Damarys Oñate, de la iglesia Cejes, tuvieran la iniciativa de crear el evento folclórico.











