Más allá de la imprecisa discusión si la guitarra aterrizó primero en la música vallenata que el acordeón, lo cierto es que la caja de pitos y bajos tomó ventaja en el vallenato clásico y comercial, al punto que la música vallenata con cuerdas pasó a ser considerada como de “terraza o parrandas”.
Similar a la lucha del vallenato femenino por recuperar su espacio en el mercado, los intérpretes de la música vallenata en guitarra están caminando, con el instrumento bajo el brazo, sobre espinas para ocupar de nuevo los grandes escenarios y las listas de los más escuchados del género tradicional y comercial más importante del Caribe.











