El ganadero y agricultor vallenato Eloy Quintero Baute, con un grupo de amigos, sembró la mañana del sábado siete de agosto de 1937 el hoy famoso palo ’e mango de la plaza Alfonso López de Valledupar. Por estos días el árbol fue sometido a un examen científico, conocido como tomografía sónica, patentado en Alemania.
Lo anterior es un método de diagnóstico no destructivo utilizado principalmente en arboricultura para evaluar la salud interna de árboles en pie. A través de sensores puestos alrededor del tronco, midiendo la velocidad del sonido (vibraciones) para detectar cavidades, caries o madera descompuesta.
Al respecto, el ingeniero agrícola y máster en ciencias ambientales, Jairo Rosero Narváez, ponente del pasado 9.º Foro del Árbol, después del examen entregó su concepto. “En términos generales se notó que el árbol tiene una pudrición interna en su centro y su estructura general se mantiene estable y no representa por ahora un riesgo de caída, pero sí exige cuidados y manejo técnico. El suelo a su alrededor está endurecido recomendándose un cambio inmediato aplicándole nutrientes, porque las raíces van a comenzar a deteriorarse”, señaló.











