A pesar de la poca participación de Latinoamérica en el Festival de Cannes, Colombia logró destacarse por sus muestras cinematográficas.
Sin duda alguna la participación de la colombiana Diana Bustamante como curadora de la versión del Festival de Cannes tomó por sorpresa al país, pero no sólo este sería el primer mérito que obtendría Colombia en sus creaciones fílmicas; el corto de Damiana del director Andrés Ramírez Pulido fue el único latinoamericano en clasificar en la competencia oficial.
La producción narra la historia de un grupo de niñas abandonadas por la familia y la sociedad que se encuentran bajo supervisión en una especie de campamento en plena selva. La protagonista Damiana, trata de comunicarse con su padre, y se la ve en estado de ansiedad permanente. Mientras su respiración se escucha, su cuerpo traspira en forma permanente representando el dolor que la invade.











