A Cinco días de haber iniciado el Gobierno nacional con el Aislamiento Preventivo Obligatorio o cuarentena total que finalizará el próximo 13 de abril; los vendedores ambulantes de Valledupar sufren un terrible bajón en las ventas y además no cumplen con la cuarentena.
Un grupo significativo de vendedores ha evidenciado que no acatan las medidas y salen a las calles a vender alimentos sin control sanitario, al parecer muchos le temen más al hambre que a la pandemia. En medio de la crisis sanitaria por la enfermedad Covid-19, los Gobiernos municipal y departamental abrieron paso para desactivar esa bomba social con ayudas humanitarias a los más vulnerables que viven del día a día con el fin de que se queden en casa, pero no ha sido posible.
Al igual que otros frentes: las ayudas humanitarias no han sido suficientes y no han llegado a suplir las necesidades de los vendedores ambulantes. Por ello, Jesús Castillo, vendedor de bolis y residente del barrio Los Guasimales asegura: “Esta cuarentena nos tiene paralizados, las ventas se han disminuido hasta en un 60 %. Y yo sé que hay medidas para no salir de casa, que si me encuentran en la calle me llevan preso o me multan; pero ¿cómo hago para el sustento de mi familia?. Ayer (sábado) fue un día donde solo me vendí cuatro bolis, llegué a mi casa con solo 4.000 mil pesos, plata que no se abastece para una comida cuando en mi casa vivimos dos adultos y tres niños”.











