Hace 19 años la constructora Óscar Guerra Bonilla le dio vida a un proyecto de urbanización al que decidió nombrar con sus siglas, OGB. Algunos interesados en el mismo, que ofrecía precios asequibles y planes de crédito, decidieron adquirir su vivienda en este sector, que en ese momento se percibía alejado de la urbe, pero que con el pasar de los años ha ido poblándose y creciendo a ritmo acelerado.
Una de las primeras compradoras de vivienda en esta urbanización, fue Ursulina Adechine, quien contó que para 1999 solo existía la primera manzana sobre la cual solo había cuatro viviendas, más la que se encontraba en la esquina, que hacía las veces de casa modelo y que hoy es un salón de belleza.
Pronto, la oferta de la constructora se ‘regó como pólvora’ entre los valduparenses interesados en adquirir vivienda propia y a esa misma velocidad se fueron construyendo más unidades, hasta llegar a las 324 que hoy tiene la urbanización.











