Mara Nieto Álvarez se presenta sin rodeos: “Soy buscadora sobre conflicto armado, victimizante de desplazamiento, desaparición forzada de mi hermano, víctima de violencia sexual y mujer luchadora, mujer emprendedora”. El eje de su vida se partió el 22 de mayo de 2003, en Valledupar, cuando su hermano desapareció en un hecho que, años después, sería reconocido como un falso positivo.
“Hace ya 22 años, 10 meses y 1.192 semanas”, dice, con una precisión que revela que no ha dejado de contar. Lleva la cuenta porque, para ella, el duelo no termina mientras no haya verdad: “Yo creo que esto se cierra el día que sepa la verdad por parte de esas personas que hicieron esto, como los miembros del Ejército del Batallón La Popa; que cuenten por qué se lo llevaron, a quién se lo entregaron y por qué a un joven que vendía tintos”.











