El pasado 6 de julio, Antonella Orozco, de año y medio de edad, fue trasladada de Bucaramanga a Valledupar con autorización de la EPS Salud Total, a la cual se encuentra afiliada como paciente contributiva. Orozco padece una enfermedad huérfana llamada atrofia muscular espinal y requiere atención especial y de calidad para salvaguardar su vida.
La menor fue trasladada a Valledupar en un avión ambulancia. Al llegar a la capital del Cesar fue ingresada a la UCI pediátrica de la Clínica Simón Bolívar para estabilizarla; en este lugar no podía permanecer más de 24 horas, teniendo en cuenta que es paciente con una enfermedad de base y traqueostomía.
Pese a esto, Antonella completa más de 15 días en la UCI expuesta, altamente, a contagiarse de covid-19 o cualquier virus. Esto debido a que, al parecer, Salud Total autorizó el traslado a Valledupar para instalarle un homecare y ahora aseguran que no cuentan con los implementos necesarios para su condición. “La EPS me manifiesta que creyó en la buena fe del proveedor (Amedi) y el proveedor me dice que nunca fue informado del traslado. Esas han sido las respuestas de los entes actores en este proceso”, relató Lida Sánchez, madre de Antonella.











