Después de un gran chapuzón en las frías aguas del río Guatapurí que pasan por el balneario Hurtado en Valledupar, propios y turistas llegan hasta la glorieta de Los Juglares donde se encuentra el nuevo monumento de Diomedes Díaz Maestre para tomarse una fotografía sentados al lado de la gran estatua de bronce.
De Barranquilla, Santa Marta, Cartagena, Bogotá, Bucaramanga y pueblos del Magdalena llegan a sentarse en ‘La silla de Diomedes Díaz’ para tomarse una selfie como recuerdo que estuvieron en la capital mundial del vallenato.
Tal es el caso de Neíl Barrios Ruiz, fiel seguidor de ‘El Cacique de La Junta’, que vino desde el municipio de Ariguaní, Magdalena, su tierra natal, a tomarse una fotografía con su ídolo de todos los tiempos. “Llegué hace dos días a Valledupar y desde que vine me la he pasado en la estatua de mi cantante favorito. Yo soy caciquista desde que nací y como buen seguidor de él siento que todavía vive”, expresó Neíl, quien tiene la memoria llena de su teléfono celular por las numerosas fotografías que logró tomarse en el que hoy se convirtió su lugar favorito.











