Gloria Jaramillo vive hace más de siete años en el barrio Casimiro Maestre de Valledupar y no recuerda haber visto en otro estado la cancha de fútbol que está frente a su casa. Esta mujer asegura que la cancha está en tan malas condiciones que se ha convertido en un criadero de plagas.
“Cada vez que llueve parece una laguna, hace mucho que no le hacen mantenimiento a esta cancha, el deterioro en las graderías y en la malla de protección es notable”, manifestó.
Como ella otros miembros de la comunidad de Casimiro Maestre han reclamado en varias ocasiones a la administración municipal que intervenga este escenario deportivo.











