Cuatro exmiembros del Bloque Magdalena Medio de las extintas Farc-EP admitieron públicamente su responsabilidad en secuestros ocurridos en el sur del Cesar y otras zonas del Magdalena Medio, durante una audiencia de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Bucaramanga, realizada los días 10 y 11 de diciembre. Estos hechos, calificados como crímenes de guerra y de lesa humanidad, incluyen privaciones de la libertad, torturas y violencia sexual, y no son susceptibles de amnistía. La noticia resuena en el Cesar por la operación del Frente 20 en esta subregión entre 1997 y 2003.
Erasmo Traslaviña, conocido como ‘Jimmy Guerrero’, coordinador de la Unidad Norte, tuvo bajo su mando el Frente 20, con injerencia directa en el sur del Cesar y el norte de Santander. Pedro Trujillo, alias ‘Alberto Cancharina’, incorporó ese mismo frente a la Unidad Centro en 2002, extendiendo su responsabilidad a secuestros cometidos en la zona. Jairo Cala (‘Jairo Mechas’) y Fabio Gil (‘Norbey Narváez’) también asumieron roles en la política de secuestros del bloque, que afectó a cientos de víctimas como mecanismo de financiación y control territorial.
Testimonios de víctimas
Once víctimas relataron en la audiencia los horrores del cautiverio, representando daños ocurridos en el Magdalena Medio, incluyendo el Cesar. Los comparecientes lamentaron no haber controlado los malos tratos ejercidos por sus subalternos y se comprometieron a contribuir con la búsqueda de personas desaparecidas y procesos de reparación. La magistrada Julieta Lemaitre Ripoll presidió el acto, destacando: “Este momento simboliza el encuentro que busca el proceso de paz: la posibilidad de generar un espacio de diálogo”.











