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Columnista - 5 abril, 2010

Centenario

MI COLUMNA Por: Mary Daza Orozco El mundo literario conmemora en este mes el centenario de la muerte del genial escritor Mark Twain, conocido por su libro Tom Sawyer, lectura que ha apasionado a chicos y adultos: aventuras de un jovencito a orillas del Missisipi. Al tiempo de morir Twain dejó más de quinientas obras, […]

MI COLUMNA

Por: Mary Daza Orozco

El mundo literario conmemora en este mes el centenario de la muerte del genial escritor Mark Twain, conocido por su libro Tom Sawyer, lectura que ha apasionado a chicos y adultos: aventuras de un jovencito a orillas del Missisipi.
Al tiempo de morir Twain dejó más de quinientas obras, muchas inéditas, además de un recorrido de superación envidiable. Con pocos estudios, interrumpidos por la crisis económica en la que entró su familia que había sido próspera, se dedicó a varios oficios: linotipista, maquinistas de trenes, vida que fue inspiración constante en sus producciones, ascendió a periodista y terminó como conferencista en distintas universidades del mundo. Comenzó a publicar breves relatos de viajes en el Journal de Muscatine, que pertenecía a Orión su hermano mayor con quien emprendió aventuras diversas en busca de dinero fácil tras la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo en mil ochocientos cuarenta y ocho. Luego en la Guerra de Secesión fue soldado de la Confederación tras lo cual emprende un negocio de maderas y minero de plata en Nevada y fue en ese estado en donde comenzó su oficio como periodista.
Su pasión, después de la escritura, eran los barcos de vapor; fue maquinista y conductor en travesías por el Missisipi, y fue en ese oficio en donde surgieron su seudónimo: Mark Twain que quiere decir dos brazadas de profundidad, el calado mínimo necesario para una buena navegación; y sus escritos de viajes y costumbres, conocedor del mundo esclavista no fue ajeno a él en sus relatos, además de ser un acérrimo antiimperialista.
Su verdadero nombre era Samuel Langhorne Clemens y nació en Florida, pequeño pueblo de Missouri, su vida familiar fue tocada por el dolor y la desgracia: murió su esposa Olivia, dos de sus tres hijos a eso se sumó la ruina total, pero logró salir de ella con sus conferencias en los Estados Unidos y Europa.
Mark Twain es asociado a la literatura infantil, por las Aventuras de Tom Sawyer, pero su obra grande, llena de profundidad habla de un escritor que vivió mucho, que escribió desde sus adentros. Entre sus obras más conocidas contamos: Un yanqui en la corte del rey Arturo, en la que se palpa la fantasía histórica que encubre una crítica a la sociedad contemporánea; Príncipe y mendigo; Los perros del ocaso; Viejos tiempos del Missisipi; Los inocentes en el extranjero; Memorándum de Mark Twain.  Hay que resaltar que su obra Las aventuras de Huckleberry Finn, es considerada la primera novela moderna de la sociedad estadounidense.
Twain también fue conocido por su faceta como humorista, sí, era dueño de una humor de profundas connotaciones, algunos rasgos quedaron en frases como: “Cuando era más joven podía recordar todo, hubiera sucedido o no”. “Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y despejar la duda” y otra: “Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa”.
Para este escritor, querido por chicos y adultos, se preparan homenajes a su memoria en distintos países y el veintitrés de abril, día en el que murió en Redding, Connecticut, se recordará la anécdota premonitoria que hizo de su muerte: él había nacido con la aparición del cometa Haley y dijo que moriría cuando volviera aparecer, sólo se equivocó por un día, pero cuando lo sepultaban el cometa comenzó a dejar su estela brillante en el firmamento.

Columnista
5 abril, 2010

Centenario

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Mary Daza Orozco

MI COLUMNA Por: Mary Daza Orozco El mundo literario conmemora en este mes el centenario de la muerte del genial escritor Mark Twain, conocido por su libro Tom Sawyer, lectura que ha apasionado a chicos y adultos: aventuras de un jovencito a orillas del Missisipi. Al tiempo de morir Twain dejó más de quinientas obras, […]


MI COLUMNA

Por: Mary Daza Orozco

El mundo literario conmemora en este mes el centenario de la muerte del genial escritor Mark Twain, conocido por su libro Tom Sawyer, lectura que ha apasionado a chicos y adultos: aventuras de un jovencito a orillas del Missisipi.
Al tiempo de morir Twain dejó más de quinientas obras, muchas inéditas, además de un recorrido de superación envidiable. Con pocos estudios, interrumpidos por la crisis económica en la que entró su familia que había sido próspera, se dedicó a varios oficios: linotipista, maquinistas de trenes, vida que fue inspiración constante en sus producciones, ascendió a periodista y terminó como conferencista en distintas universidades del mundo. Comenzó a publicar breves relatos de viajes en el Journal de Muscatine, que pertenecía a Orión su hermano mayor con quien emprendió aventuras diversas en busca de dinero fácil tras la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo en mil ochocientos cuarenta y ocho. Luego en la Guerra de Secesión fue soldado de la Confederación tras lo cual emprende un negocio de maderas y minero de plata en Nevada y fue en ese estado en donde comenzó su oficio como periodista.
Su pasión, después de la escritura, eran los barcos de vapor; fue maquinista y conductor en travesías por el Missisipi, y fue en ese oficio en donde surgieron su seudónimo: Mark Twain que quiere decir dos brazadas de profundidad, el calado mínimo necesario para una buena navegación; y sus escritos de viajes y costumbres, conocedor del mundo esclavista no fue ajeno a él en sus relatos, además de ser un acérrimo antiimperialista.
Su verdadero nombre era Samuel Langhorne Clemens y nació en Florida, pequeño pueblo de Missouri, su vida familiar fue tocada por el dolor y la desgracia: murió su esposa Olivia, dos de sus tres hijos a eso se sumó la ruina total, pero logró salir de ella con sus conferencias en los Estados Unidos y Europa.
Mark Twain es asociado a la literatura infantil, por las Aventuras de Tom Sawyer, pero su obra grande, llena de profundidad habla de un escritor que vivió mucho, que escribió desde sus adentros. Entre sus obras más conocidas contamos: Un yanqui en la corte del rey Arturo, en la que se palpa la fantasía histórica que encubre una crítica a la sociedad contemporánea; Príncipe y mendigo; Los perros del ocaso; Viejos tiempos del Missisipi; Los inocentes en el extranjero; Memorándum de Mark Twain.  Hay que resaltar que su obra Las aventuras de Huckleberry Finn, es considerada la primera novela moderna de la sociedad estadounidense.
Twain también fue conocido por su faceta como humorista, sí, era dueño de una humor de profundas connotaciones, algunos rasgos quedaron en frases como: “Cuando era más joven podía recordar todo, hubiera sucedido o no”. “Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y despejar la duda” y otra: “Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa”.
Para este escritor, querido por chicos y adultos, se preparan homenajes a su memoria en distintos países y el veintitrés de abril, día en el que murió en Redding, Connecticut, se recordará la anécdota premonitoria que hizo de su muerte: él había nacido con la aparición del cometa Haley y dijo que moriría cuando volviera aparecer, sólo se equivocó por un día, pero cuando lo sepultaban el cometa comenzó a dejar su estela brillante en el firmamento.