La presente temporada invernal por la que atraviesa nuestro país tiene en alerta a los habitantes de diferentes sectores del departamento del Cesar y de Valledupar, no solo por el desbordamiento de los distintos afluentes; caída de árboles e inundaciones, sino también por la proliferación del mosquito transmisor de la enfermedad de dengue conocido como Aedes Aegipty, cuyo medio principal para su reproducción son, entre otros, las aguas estancadas.
En Mareigua, barrio ubicado al sur de Valledupar, se han presentado varios casos de esta enfermedad, sobre todo en menores de edad; esto tiene alarmados a los habitantes de este sector cuyas calles sin pavimentar, lotes enmontados y rebosamientos frecuentes de manjoles debido a las fuertes lluvias, lo convierten en foco latente para que el mosquito encargado de transmitir esta enfermedad cree las condiciones adecuadas para su desarrollo.
El caso del pequeño Daniel, de 11 años de edad, es uno de ellos, quien en días pasados empezó a mostrar síntomas asociados a dengue como fiebre, dolor de cabeza y alergia en diferentes partes del cuerpo. “Empezó con fiebre que le duró cuatro días, le apareció brote en su cuerpo, lo llevé de urgencias y me confirmaron que era dengue. Duró dos semanas en el hospital”, aseguró Katherine Miranda, madre del menor, quien además manifiesta que debido a la temporada invernal y por el mal estado de las calles hay mucha agua estancada lo que hace que el mosquito se prolifere.











