La agente especial interventora del Hospital Rosario Pumarejo de López, Lina de Armas, afirmó que una auditoría forense interna halló presuntas irregularidades en procesos de contratación, entre ellas contratos sin el lleno de requisitos legales y personas vinculadas mediante órdenes de prestación de servicios que no serían reconocidas dentro de la institución. La administración anunció que trasladará los hallazgos a las autoridades mediante las respectivas denuncias.
Contratos bajo revisión
De Armas aseguró que, al asumir el cargo, encontró 13 asesores de despacho contratados por seis meses, con honorarios mensuales de $8 millones. Según su relato, estos contratistas renunciaron el 9 de junio, un día antes de su llegada al hospital.
“Encontramos 13 asesores de despacho ganándose 8 millones de pesos por seis meses, contratados, cuando yo llegué misteriosamente renunciaron al contrato”, sostuvo la interventora durante la socialización del estado financiero de la ESE.







