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Columnista - 15 abril, 2010

Alianza oportuna

Algo sobre Por: José Romero Churio Tanto Mockus como Fajardo conocen suficientemente la complicada situación del país, y cada día surgen más problemas que ocasionan mayores complicaciones; también saben lo difícil que es materializar posibles soluciones. Sin embargo, están convencidos que la solución entraña una profunda transformación, cuya base fundamental es la construcción de un […]

Algo sobre

Por: José Romero Churio

Tanto Mockus como Fajardo conocen suficientemente la complicada situación del país, y cada día surgen más problemas que ocasionan mayores complicaciones; también saben lo difícil que es materializar posibles soluciones.
Sin embargo, están convencidos que la solución entraña una profunda transformación, cuya base fundamental es la construcción de un cambio de cultura ciudadana, con el propósito que en el país haya más respeto, mayor sentido de pertenencia en el manejo del patrimonio público. En fin, educar a la gente con la expectativa que prevalezca la legalidad en las actividades de los colombianos.
Bajo esta convicción conformaron alianza política que, en realidad, ha suscitado entusiasmo y esperanza, fundamentada en el referente de sus experiencias como alcaldes de Bogotá y  Medellín, donde fueron capaces de obtener excelentes resultados con sorprendentes cambios que le dieron otra imagen a las dos ciudades más grandes del país. Logros que han tenido reconocimiento nacional e internacional.
Pregunto, ¿por qué la duda sobre que a estos dos exitosos ex alcaldes les queda grande el gobierno del país? ¡Caramba!, que suposición tan alejada de la realidad, pues, en un país con un conflicto interno armado al que concurren tantos actores con intereses diferentes y cada quien actúan según sus conveniencias, la mejor solución no es más guerra, sino la negociación política sin comprometer la autoridad gubernamental ni la seguridad nacional.
Que buena y oportuna la alianza entre Mockus y Fajardo, en toda la historia de fórmula vicepresidencial no se había conformado con personas tan compatibles en ideas y manera de realizarlas.
Si de veras queremos acabar a la guerrilla, el narcotráfico, la corrupción administrativa, el abuso en general y todos los delitos,  toca  confiar en Mockus y Fajardo, y delegarles con nuestros votos el gran reto de que  gobiernen en procura de un mejor país donde predomine la  justicia y la paz.
Antes de la alianza Mockus-Fajardo, la suma de la intención de voto de ambos como candidatos separados, no alcanzaba a Noemí y distaba ampliamente de Juan Manuel Santos, quien era el más favorecido. En la última encuesta, después de la alianza, Santos y Mockus aparecen con empate técnico; es decir, la alianza con Fajardo suma simpatizantes a Mockus y lo pone  a disputar la presidencia.
Presumo que Mockus invitó al ex alcalde de Medellín a conformar su fórmula vicepresidencial, porque lo reconoce como su complemento y, por ende, no podía desperdiciar el potencial de su talento. Además, considero  que Mockus y Fajardo conforman una alianza con opción de derrotar al candidato del oficialismo.
Esperemos a ver el resultado de nuevas encuestas, después que Mockus  ha revelado voluntariamente el padecimiento de la enfermedad de Parkinson y del resurgimiento del escándalo del DAS por las interceptaciones ilegales de los teléfonos a magistrados, congresistas y periodistas.
Por la sinceridad de Mockus con sus compatriotas y en vista que un adecuado tratamiento de la enfermedad, en muchos años no afectará sus facultades mentales y poco su capacidad física. Me atrevo a vaticinar que la intención de voto a su favor seguirá en ascenso y hasta podría superar a Santos, que según chiste que se escucha en las tertulias, es quien está temblando ante el miedo de salir derrotado en la elección del 30 de mayo.
¡HORROROSO!: demasiado horroroso las divulgaciones sobre las chuzadas de teléfonos a altos funcionarios y otros personajes, que según investigación de la Fiscalía la orden salió del Palacio de Nariño. El candidato presidencial por el liberalismo habla del Montesinos colombiano. Aunque todo mundo sospecha quien es, esperamos que prontamente se notifique su nombre.

[email protected]

Columnista
15 abril, 2010

Alianza oportuna

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
José Romero Churio

Algo sobre Por: José Romero Churio Tanto Mockus como Fajardo conocen suficientemente la complicada situación del país, y cada día surgen más problemas que ocasionan mayores complicaciones; también saben lo difícil que es materializar posibles soluciones. Sin embargo, están convencidos que la solución entraña una profunda transformación, cuya base fundamental es la construcción de un […]


Algo sobre

Por: José Romero Churio

Tanto Mockus como Fajardo conocen suficientemente la complicada situación del país, y cada día surgen más problemas que ocasionan mayores complicaciones; también saben lo difícil que es materializar posibles soluciones.
Sin embargo, están convencidos que la solución entraña una profunda transformación, cuya base fundamental es la construcción de un cambio de cultura ciudadana, con el propósito que en el país haya más respeto, mayor sentido de pertenencia en el manejo del patrimonio público. En fin, educar a la gente con la expectativa que prevalezca la legalidad en las actividades de los colombianos.
Bajo esta convicción conformaron alianza política que, en realidad, ha suscitado entusiasmo y esperanza, fundamentada en el referente de sus experiencias como alcaldes de Bogotá y  Medellín, donde fueron capaces de obtener excelentes resultados con sorprendentes cambios que le dieron otra imagen a las dos ciudades más grandes del país. Logros que han tenido reconocimiento nacional e internacional.
Pregunto, ¿por qué la duda sobre que a estos dos exitosos ex alcaldes les queda grande el gobierno del país? ¡Caramba!, que suposición tan alejada de la realidad, pues, en un país con un conflicto interno armado al que concurren tantos actores con intereses diferentes y cada quien actúan según sus conveniencias, la mejor solución no es más guerra, sino la negociación política sin comprometer la autoridad gubernamental ni la seguridad nacional.
Que buena y oportuna la alianza entre Mockus y Fajardo, en toda la historia de fórmula vicepresidencial no se había conformado con personas tan compatibles en ideas y manera de realizarlas.
Si de veras queremos acabar a la guerrilla, el narcotráfico, la corrupción administrativa, el abuso en general y todos los delitos,  toca  confiar en Mockus y Fajardo, y delegarles con nuestros votos el gran reto de que  gobiernen en procura de un mejor país donde predomine la  justicia y la paz.
Antes de la alianza Mockus-Fajardo, la suma de la intención de voto de ambos como candidatos separados, no alcanzaba a Noemí y distaba ampliamente de Juan Manuel Santos, quien era el más favorecido. En la última encuesta, después de la alianza, Santos y Mockus aparecen con empate técnico; es decir, la alianza con Fajardo suma simpatizantes a Mockus y lo pone  a disputar la presidencia.
Presumo que Mockus invitó al ex alcalde de Medellín a conformar su fórmula vicepresidencial, porque lo reconoce como su complemento y, por ende, no podía desperdiciar el potencial de su talento. Además, considero  que Mockus y Fajardo conforman una alianza con opción de derrotar al candidato del oficialismo.
Esperemos a ver el resultado de nuevas encuestas, después que Mockus  ha revelado voluntariamente el padecimiento de la enfermedad de Parkinson y del resurgimiento del escándalo del DAS por las interceptaciones ilegales de los teléfonos a magistrados, congresistas y periodistas.
Por la sinceridad de Mockus con sus compatriotas y en vista que un adecuado tratamiento de la enfermedad, en muchos años no afectará sus facultades mentales y poco su capacidad física. Me atrevo a vaticinar que la intención de voto a su favor seguirá en ascenso y hasta podría superar a Santos, que según chiste que se escucha en las tertulias, es quien está temblando ante el miedo de salir derrotado en la elección del 30 de mayo.
¡HORROROSO!: demasiado horroroso las divulgaciones sobre las chuzadas de teléfonos a altos funcionarios y otros personajes, que según investigación de la Fiscalía la orden salió del Palacio de Nariño. El candidato presidencial por el liberalismo habla del Montesinos colombiano. Aunque todo mundo sospecha quien es, esperamos que prontamente se notifique su nombre.

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