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Editorial - 15 marzo, 2010

Algunas reflexiones sobre el proceso electoral

A pesar de que al cierre de esta edición, aún no se conocían en su totalidad los datos de las elecciones parlamentarias del domingo, es posible hacer algunas reflexiones sobre el mismo. En primer lugar, la jornada electoral se desarrolló en relativa normalidad en los aspectos de  orden público; esta vez, según la información suministrada […]

A pesar de que al cierre de esta edición, aún no se conocían en su totalidad los datos de las elecciones parlamentarias del domingo, es posible hacer algunas reflexiones sobre el mismo.
En primer lugar, la jornada electoral se desarrolló en relativa normalidad en los aspectos de  orden público; esta vez, según la información suministrada por la Policía y el Ejército Nacional fueron muy pocos y de menor importancia los hechos de carácter violento que alteraron la normalidad en algunas zonas aisladas del territorio nacional.
Así lo registró gráficamente el Ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio; “ganó la democracia, derrotamos a los violentos”. En efecto, sólo se presentaron 6 acciones de la guerrilla, de poca significación según las Fuerzas Militares y la mayoría de ellas en el departamento del Cauca.
En segundo lugar, se ratifica una abstención considerable similar a la de  anteriores elecciones para Congreso de la República, cercana al 35 por ciento; los colombianos se movilizan más a las urnas para las elecciones presidenciales a las cuales consideran más definitivas en materia política. En las calles de las principales ciudades del país, como sucedió en Valledupar la mayor parte del día, no se veía el entusiasmo de otras jornadas electorales.
Un tercer elemento preocupante de esta jornada electoral es la falta de conocimiento y manejo del ciudadano común y corriente sobre los tarjetones, instrumento por el cual se decide y marca el voto. Mucho va del nombre y la foto de los candidatos como existía en anteriores jornadas a la mecánica actual que consiste en marcar el logo del partido o movimiento político y luego del número.
Por ejemplo, en el caso de la votación para la Cámara en el Cesar los votos nulos superaron los 28.000, en el boletín número 17 y los votos no marcados 13.640. Es decir la suma entre nulos y no marcados es superior a la votación de cualquier otro candidato. Y esto es  consecuencia de la falta de práctica de la gente sobre los tarjetones.
De hecho, el voto en blanco para el senado se acerca al millón de votos.  Adicionalmente, en la jornada de ayer se manejaron cinco tarjetones: Senado, Cámara, consulta interna, parlamento andino, y voto Caribe, en el caso de la Costa Atlántica. Esto generó más confusión aún.
Un elemento preocupante de la jornada electoral que concluyó ayer, y cuyas consecuencias políticas aún no están bien claras en cuanto a la composición del mapa político nacional y regional, es el manejo de grandes sumas de dinero durante la campaña y en el mismo día de las elecciones. Así lo advirtieron inclusive delegados de la Misión de Observación Electoral, en todo el país y también en el departamento del Cesar.
Cada día se vuelven más costosas las campañas políticas y esto es una amenaza para la democracia colombiana. Este es un tema que debe ser objeto de una profunda reflexión por parte del estado colombiano, en particular del gobierno nacional y el mismo Congreso, pero también de toda la sociedad civil, principalmente las fuerzas políticas y los medios de comunicación, entre otros estamentos, ya que no es bueno que sea el capital, el gran dinero, el elemento primordial en una campaña política, en lugar de las ideas y las propuestas. Como van las cosas ninguna persona que no tenga dinero o el apoyo de los grandes grupos empresariales o capital de procedencia extraña, como el que se movió en esta campaña, podrá aspirar a llegar al Senado de la República o a la Cámara de Representantes.
Al cierre de esta edición, los partidos ganadores en el Senado de la República fueron el Partido de la U, el Partido Conservador y el Partido de Integración Nacional (PIN), a pesar de las críticas de los últimos días. Se mantiene en una participación similar a la anterior el Partido Cambio Radical; los grandes perdedores son el Partido Liberal y el Polo Democrático Alternativo.
La consulta en el Partido Conservador la ganó Andrés Felipe Arias, a pesar de que las encuestas daban como favorita a Noemí Sanín y en la consulta del Partido Verde fue el exalcalde de Bogotá, Antanas Mokus. En el primer caso se fortalece el Uribismo y es alta la probabilidad de una gran alianza del partido conservador y Partido de la U, en torno al nombre de Juan Manuel Santos Calderón. En el caso del Partido Verde, surge una candidatura independiente en cabeza de Mokus, el ex rector de la Universidad Nacional.
En caso del Cesar, al cierre de esta edición el gran ganador era el Partido Conservador, y en particular el candidato Yensi Acosta, profesor licenciado en matemáticas y física, oriundo de Chiriguaná. Seguido por Fernando de la Peña del Partido de Integración Nacional (PIN), y en tercer lugar se consolidaba José Alfredo Gnecco del Partido de la U y en la cuarta posición Pedro Muvdi del Partido Liberal. Sobre el nuevo mapa político del Cesar deberemos pronunciarnos próximamente.

Editorial
15 marzo, 2010

Algunas reflexiones sobre el proceso electoral

A pesar de que al cierre de esta edición, aún no se conocían en su totalidad los datos de las elecciones parlamentarias del domingo, es posible hacer algunas reflexiones sobre el mismo. En primer lugar, la jornada electoral se desarrolló en relativa normalidad en los aspectos de  orden público; esta vez, según la información suministrada […]


A pesar de que al cierre de esta edición, aún no se conocían en su totalidad los datos de las elecciones parlamentarias del domingo, es posible hacer algunas reflexiones sobre el mismo.
En primer lugar, la jornada electoral se desarrolló en relativa normalidad en los aspectos de  orden público; esta vez, según la información suministrada por la Policía y el Ejército Nacional fueron muy pocos y de menor importancia los hechos de carácter violento que alteraron la normalidad en algunas zonas aisladas del territorio nacional.
Así lo registró gráficamente el Ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio; “ganó la democracia, derrotamos a los violentos”. En efecto, sólo se presentaron 6 acciones de la guerrilla, de poca significación según las Fuerzas Militares y la mayoría de ellas en el departamento del Cauca.
En segundo lugar, se ratifica una abstención considerable similar a la de  anteriores elecciones para Congreso de la República, cercana al 35 por ciento; los colombianos se movilizan más a las urnas para las elecciones presidenciales a las cuales consideran más definitivas en materia política. En las calles de las principales ciudades del país, como sucedió en Valledupar la mayor parte del día, no se veía el entusiasmo de otras jornadas electorales.
Un tercer elemento preocupante de esta jornada electoral es la falta de conocimiento y manejo del ciudadano común y corriente sobre los tarjetones, instrumento por el cual se decide y marca el voto. Mucho va del nombre y la foto de los candidatos como existía en anteriores jornadas a la mecánica actual que consiste en marcar el logo del partido o movimiento político y luego del número.
Por ejemplo, en el caso de la votación para la Cámara en el Cesar los votos nulos superaron los 28.000, en el boletín número 17 y los votos no marcados 13.640. Es decir la suma entre nulos y no marcados es superior a la votación de cualquier otro candidato. Y esto es  consecuencia de la falta de práctica de la gente sobre los tarjetones.
De hecho, el voto en blanco para el senado se acerca al millón de votos.  Adicionalmente, en la jornada de ayer se manejaron cinco tarjetones: Senado, Cámara, consulta interna, parlamento andino, y voto Caribe, en el caso de la Costa Atlántica. Esto generó más confusión aún.
Un elemento preocupante de la jornada electoral que concluyó ayer, y cuyas consecuencias políticas aún no están bien claras en cuanto a la composición del mapa político nacional y regional, es el manejo de grandes sumas de dinero durante la campaña y en el mismo día de las elecciones. Así lo advirtieron inclusive delegados de la Misión de Observación Electoral, en todo el país y también en el departamento del Cesar.
Cada día se vuelven más costosas las campañas políticas y esto es una amenaza para la democracia colombiana. Este es un tema que debe ser objeto de una profunda reflexión por parte del estado colombiano, en particular del gobierno nacional y el mismo Congreso, pero también de toda la sociedad civil, principalmente las fuerzas políticas y los medios de comunicación, entre otros estamentos, ya que no es bueno que sea el capital, el gran dinero, el elemento primordial en una campaña política, en lugar de las ideas y las propuestas. Como van las cosas ninguna persona que no tenga dinero o el apoyo de los grandes grupos empresariales o capital de procedencia extraña, como el que se movió en esta campaña, podrá aspirar a llegar al Senado de la República o a la Cámara de Representantes.
Al cierre de esta edición, los partidos ganadores en el Senado de la República fueron el Partido de la U, el Partido Conservador y el Partido de Integración Nacional (PIN), a pesar de las críticas de los últimos días. Se mantiene en una participación similar a la anterior el Partido Cambio Radical; los grandes perdedores son el Partido Liberal y el Polo Democrático Alternativo.
La consulta en el Partido Conservador la ganó Andrés Felipe Arias, a pesar de que las encuestas daban como favorita a Noemí Sanín y en la consulta del Partido Verde fue el exalcalde de Bogotá, Antanas Mokus. En el primer caso se fortalece el Uribismo y es alta la probabilidad de una gran alianza del partido conservador y Partido de la U, en torno al nombre de Juan Manuel Santos Calderón. En el caso del Partido Verde, surge una candidatura independiente en cabeza de Mokus, el ex rector de la Universidad Nacional.
En caso del Cesar, al cierre de esta edición el gran ganador era el Partido Conservador, y en particular el candidato Yensi Acosta, profesor licenciado en matemáticas y física, oriundo de Chiriguaná. Seguido por Fernando de la Peña del Partido de Integración Nacional (PIN), y en tercer lugar se consolidaba José Alfredo Gnecco del Partido de la U y en la cuarta posición Pedro Muvdi del Partido Liberal. Sobre el nuevo mapa político del Cesar deberemos pronunciarnos próximamente.