23 marzo, 2021

Alcalde de Valledupar rindió cuentas: ¿cómo va su gestión?

En el manejo de la pandemia, durante el 2020, la ciudad se destacó a nivel nacional; en seguridad hubo reducción de delitos, sin embargo, por los hurtos la percepción sigue alta. Pendientes: la reactivación económica, para recuperar el empleo, la materialización de obras y reducir la deserción escolar.

Este martes, el alcalde de Valledupar, Mello Castro, rindió cuentas de su trabajo durante el 2020, el año de la pandemia. En un evento de casi dos horas, como acostumbran los mandatarios, Castro aprovechó para hablar sobre las inversiones y pasar al tablero a cada uno de los secretarios. A continuación un breve análisis de lo alcanzado y lo pendiente en el primer año de trabajo del alcalde.

SEGURIDAD

La seguridad, el sueño de todos que desvela a los alcaldes de Valledupar. Luego de un año, a comienzos del 2021, la Alcaldía anunció la intervención de 392 cámaras de seguridad, un avance significativo para la prevención e investigación de los delitos. Igualmente, desde el Gobierno nacional llegaron 83 motocicletas para patrullaje de la Policía.

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Destaca, además, la histórica reducción de los homicidios en Valledupar, aclarando que esta fue una tendencia nacional, en parte, por medidas como la cuarentena. En el 2018 y 2019 se documentaron 87 y 82 homicidios, respectivamente, mientras que las autoridades aseguran que durante el 2020 hubo 63. Se salvaron vidas.

No hay duda, el hurto a personas es el delito que mayor impacta la percepción de inseguridad.  Principalmente, por la cantidad que se registran. Durante el año 2020, en el departamento se presentaron 2.636 hurtos, lo que significó una  reducción del 36 % y de los cuales más de mil casos fueron en Valledupar. Del trabajo conjunto con la Policía dependerán los resultados del 2021.

Entrega de motos. FOTO/CORTESÍA.

SALUD

Por la aparición del covid-19, el sector de la salud ocupó el lugar que siempre mereció. Por eso, durante el 2020, luego del alcalde, la secretaria de Salud, Lina De Armas, se convirtió en la segunda figura más representativa de la administración.

Como se trató de reducir los daños mortales y colaterales de una pandemia, no podría decirse que los resultados fueron positivos, pero sí que las medidas lograron, en su mayoría, el objetivo de controlar al covid-19.

En la región Caribe, por ejemplo, Valledupar obtuvo la tasa de letalidad más baja, con un 2,45 %; además, mientras otras regiones se preparan o hablan de un tercer pico de contagios, la ciudad solo padeció un pico durante el 2020. Medidas que salvaron vidas.

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Por el lado negativo, parece que no era tan urgente la entrega de la Urgencia del Hospital Eduardo Arredondo Daza, HEAD, sede San Martín, porque de los tres meses que inicialmente demorarían los trabajos, iniciados en la pasada administración, ya han pasado más de 16 meses, casi año y medio, y las obras no han concluido. Le preguntó el alcalde al gerente del HEAD, Holmer Jiménez, cuándo podría entrar a funcionar la sede. Pregunta similar se hacen todos los vallenatos.

GOBIERNO NACIONAL

Al exalcalde Augusto Ramírez Uhía siempre se le resaltó la comunicación directa con el Gobierno nacional, principalmente con el presidente Iván Duque, con quien compartía amores por la economía naranja. Cuando hubo el cambio de gobierno municipal  se temió un distanciamiento entre el burgomaestre local y el presidente. Sin embargo, aunque el alcalde Castro ya no recibe al mandatario con camisas naranjas, logró mantener una buena relación con el presidente, incluso proyectar inversiones para Valledupar, por supuesto, acompañado de los coterráneos que están en el Gobierno nacional.

Por eso hay buenos anuncios para Valledupar. El problema, más bien desafío, es que son eso: anuncios. Es fundamental que el alcalde, antes de terminar el periodo de Duque en 2022, gestione para materializar o comprometer los recursos de proyectos como la Plaza de ventas de vendedores estacionarios, Villa Bolivariana, el enredado proyecto de Besotes, entre otros,  tal como se logró con la Policía Metropolitana de Valledupar.

EMPLEO Y REACTIVACIÓN

Decía un profesional durante un foro que en economía los mensajes son importantes. Por eso, de la administración del alcalde, durante los primeros meses de administración, destaca el dialogo que ha iniciado con los gremios y la academia.

En ese diálogo será fundamental la Secretaría de Desarrollo Económico de Valledupar. Allí se jugará parte de su legado el alcalde. En caso de cumplir sus objetivos y servir como eje para la reactivación  económica, será recordada como una exitosa estrategia. De lo contrario, Provalledupar es una muestra de no definir prioridades. 

El fin de las administraciones no es generar empleos, es brindar las condiciones. Y luego de un año de crisis, importante que circulen los $6.000 millones del fondo de Bancóldex que beneficiarían a los microempresarios de la ciudad. El reporte habla que ya circulan $2.000 millones. ¿Cómo agilizar, para la reactivación, el acceso a los otros $4.000 millones?

La deserción escolar, desafío para el 2021. FOTO/ARCHIVO.

EDUCACIÓN

Ninguna institución educativa del orden nacional estaba preparada para la virtualidad. Si en Bogotá fue traumático y el acceso a internet supera el 90 %, en Valledupar, donde menos del 40 % de la población cuenta con conexión, el desafío fue mayor.

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Por eso, resultaron fundamentales actividades como la entrega de 4.159 tablets, de 2.615 computadores, formación a docentes, entrega de 19 SIM Card con internet, entre otros. Sin duda, un apoyo para los miles de estudiantes que no contaban con internet para recibir las clases virtuales.

Sin embargo, el 2020 dejó un gran reto a la administración para el 2021: la deserción escolar. Normalmente, la tasa de deserción escolar en los últimos cinco años en la ciudad de Valledupar ha rondado entre el 4 % y el 2%. En el año 2015 fue del 4,15 %; en el 2016 disminuyó a 4,07 %; en el 2017,  2,93 %; en el 2018,  2,68 %.  Luego en el 2019 aumentó a 3, 09 % y el cierre del 2020 arrojó  la cifra más alta de los últimos cinco años con un 8 %, 4.1 puntos porcentuales por encima  del balance del año anterior.

Un fenómeno que afectó a todo el país, principalmente, por el cierre de los colegios.  Retornar ese porcentaje a niveles del 2018 debe ser el principal objetivo del alcalde en el 2021.

ANUNCIOS Y PEQUEÑAS VICTORIAS

Las pequeñas victorias son esas obras que solucionan históricos problemas en poco tiempo. Por ejemplo, el alumbrado público en Ciudadela 450 Años y la carrera 27; la rehabilitación de la malla vial en la Avenida Simón Bolívar, carrera cuarta, Avenida Salguero, entrega de 350 sillas de ruedas, entre otros.

 Por su lado, en materia de anuncios se destacan, además de los ya mencionados, el Centro Día del Adulto mayor, por $5.900 millones; Centro Administrativo HEAD, por $4.900 millones; Centro de Bienestar Animal, por $4.145 millones; el Centro de Desarrollo Infantil y la Plaza Villa Miríam.

OLVIDADO

Uno de los cuestionamientos a la rendición de cuentas fue el ‘olvido’ al campo, fundamental para la reactivación económica. Aunque los datos demuestran que Valledupar perdió su vocación agrícola, porque la agricultura en Valledupar solo representa el 4,5 % del PIB, y el 1,1 % de la ocupación, según datos de Cesore, es necesario recuperar la competitividad en el campo, como una de las alternativas a la salida de las minerías; además, urge que un porcentaje alto de la canasta familiar se coseche y produzca  en Valledupar, para reducir la importación de alimentos, que hoy supera el 80 % de lo que se consume en la ciudad.

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Hay buenos anuncios para Valledupar. El problema, más bien desafío, es que son eso: anuncios. Es fundamental que el alcalde, antes de terminar el periodo de Duque en 2022, gestione para materializar o comprometer los recursos de los proyectos.

Por Deivis Caro
Editor EL PILÓN