11 junio, 2021

Advertencias sobre la crisis del agua

Se calcula que para el 2050, la población del planeta Tierra será de 9 mil millones de los cuales 4.200 millones de personas de todo el mundo, o sea, más del 45 % no tendrán la suficiente agua para beber, bañarse o cocinar sus alimentos.  Se ha considerado que el agua en el futuro será […]

Se calcula que para el 2050, la población del planeta Tierra será de 9 mil millones de los cuales 4.200 millones de personas de todo el mundo, o sea, más del 45 % no tendrán la suficiente agua para beber, bañarse o cocinar sus alimentos. 

Se ha considerado que el agua en el futuro será un artículo de lujo, por lo menos esta es una conclusión a la que han llegado en los últimos foros del Fondo de Población de las Naciones Unidas.

Existen partes en el mundo, como por ejemplo África y Oriente Medio, en donde sus habitantes no alcanzan a suplir los 50 litros que constituyen el mínimo de agua que tiene que consumir al día cada uno de los más de 7.700 millones de habitantes que actualmente tiene el planeta. 

Hay que decir que el 70 % de la superficie de la Tierra está cubierta de agua y entre 2.5 y 3 % es dulce, el problema es que la cantidad disponible es la misma que existía hace 2 mil años cuando solo había un 3 % de la población actual, dicho lo anterior, es lógico que ante el crecimiento demográfico también aumente la demanda. Lo preocupante es que la relación entre las dos variables es totalmente desproporcionada ya que en los últimos noventa años mientras la población se multiplicó tres veces, el uso de los recursos hídricos creció 6 veces, algo que roza en los límites del derroche. Aunque el consumo del agua se ha estabilizado un poco casi que al mismo ritmo de la población debido a las grandes campañas para el uso racional del líquido, esto no es suficiente para detener la amenaza de un futuro seco.

Actualmente se utilizan en el mundo un 60% del agua disponible. Pero observemos que si el consumo por persona continuara sin variar dentro de solo 40 años se estaría utilizando 70% del total, teniendo en cuenta el aumento poblacional que para el 2050 llegará como dijimos antes a 9 mil millones de personas. 

Todo esto se une a que solo una tercera parte del agua dulce existente es superficialmente accesible a través de lagos, ríos y arroyos y la que está a poca profundidad del suelo. Solamente el 1 % del líquido se renueva habitualmente con la lluvia y las nevadas; a lo anterior se suma que los suministros del líquido natural se reducen día a día debido a la contaminación de los recursos hídricos por desechos, aguas servidas, sustancias tóxicas y otras, entonces el panorama se vuelve alarmante, unido esto a la irresponsabilidad y la falta de control de usos, situación que es aún más grave en los países en vía de desarrollo.

Para el caso concreto colombiano, aunque estemos buscando soluciones, esta situación es alarmante por la escasez o calidad de agua. 

En Colombia, solo el 48 % de los 1.102 municipios cuentan con planta de tratamientos, y hay que tener en cuenta que la contaminación del agua en el país afecta a cerca de 20 millones de personas, más lamentable es que 352 municipios no cuentan con acceso a agua potable de calidad. Solo en 248 localidades de Colombia, el 22 % del total nacional (1.102), la gente puede tomar agua de los acueductos sin preocuparse.