15 abril, 2019

¿A favor o en contra?

¿Estaría Donald Trump a favor de Nicolás Maduro? Sus últimas declaraciones sobre Colombia parecerían afirmarlo, fue un gran espaldarazo (como dicen los cachacos) el que le dio al desgobierno de Venezuela, con las feas acusaciones a nuestro país al asegurar que envía a sus peores criminales para los Estado Unidos. Si se mandan es porque […]

¿Estaría Donald Trump a favor de Nicolás Maduro? Sus últimas declaraciones sobre Colombia parecerían afirmarlo, fue un gran espaldarazo (como dicen los cachacos) el que le dio al desgobierno de Venezuela, con las feas acusaciones a nuestro país al asegurar que envía a sus peores criminales para los Estado Unidos. Si se mandan es porque esa nación los pide basada en el tratado de extradición que existe.

También al asegurar que este gobierno ha incrementado el envío de droga o el crecimiento de los cultivos, esto no es falso, pero todos tenemos que reconocer que fue un problema que, en parte heredó Duque: suspensión de las fumigaciones, y otros factores que han influenciado el crecimiento exponencial de los llamados cultivos malditos, en los últimos años.

Es un espaldarazo a Maduro porque en estos momentos, cuando Colombia, junto con otros países, entre ellos los mismos Estados Unidos, se toma el problema de Venezuela como propio, no se justifica que el gran imperio desprecie, como lo hace Maduro, a su aliado más devoto y el que más está luchando para que la horda de vecinos desesperados que buscan amparo aquí, pueda volver a su país, sea tratado de manera tan grosera y mentirosa, sí, porque es una mentira que se manden numerosos criminales, si se van es porque allá les dan cabida.

La figura y los “discursos” de Trump, si así se pueden llamar, nos muestran a una veleta inmensa, peligrosa, porque cambiar de pensamiento, de conceptos, como el aire que viene y va, es un rotundo peligro, si se tiene en cuenta que está gobernando a la nación más poderosa del mundo, primero recibe a nuestro presidente y habla maravillas, y cuando Duque da la espalda comienza su diatriba, una actuación de niños de colegio, ¿Por qué no le dijo lo que pensaba cara a cara cuando invitó a nuestro presidente a la Casa Blanca?

Aquí se han alzado muchas voces que rodean al presidente, otras que aprueban los dicho por Trump, la oposición tenaz que tiene el presidente colombiano y que se desató desde que el partido perdedor de las elecciones no supo perder, eso, no supo perder. Es sano para una democracia que haya oposición, ese es el juego, pero cuando es el país el ofendido la unión es lo más importante.

¿Qué se hace? Ignorar a Trump, no es fácil, aunque México lo está haciendo. ¿Qué no importen las risas y las barrabasadas de Maduro? Eso sí es fácil, ya estamos tan acostumbrados a su ataque, que nos mueven a hilaridad. Lo que sí es verdad es que las acusaciones del señor de la Casa Blanca, ya sean porque está en campaña preelectoral y nos haya tomado de caballito de batalla, nos desilusionan un poco, y nos llevan a hacer fuerza para que no gane la próxima contienda electoral.

Colombia tiene muchos problemas, su atractivo para las bandas criminales que llegan a instalarse aquí, su fama mundial sobre la droga que no se puede rebatir porque es cierta; su estratégica posición geográfica; la corrupción rampante que engloba todos los problemas que podamos enumerar; pero con todo eso, es nuestra patria y lo menos que podemos hacer por ella en estos momentos es repudiar los insultos extranjeros, y rodear a un gobierno elegido democráticamente, aunque tenga la oposición más feroz de los últimos tiempos.