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Editorial - 22 febrero, 2010

¿Una nueva etapa para la UPC?

Hay un ambiente de expectativa, intrigas y rumores dentro y fuera de la Universidad Popular del Cesar, a raíz de la designación y posesión intempestiva de Raúl Maya Pabón, como nuevo rector. Como era de esperarse no hay unanimidad en torno a su nombre y muchas conjeturas deambulan en torno a su proceso de selección, […]

Hay un ambiente de expectativa, intrigas y rumores dentro y fuera de la Universidad Popular del Cesar, a raíz de la designación y posesión intempestiva de Raúl Maya Pabón, como nuevo rector.
Como era de esperarse no hay unanimidad en torno a su nombre y muchas conjeturas deambulan en torno a su proceso de selección, elección y posesión. La decisión generó amigos y contradictores, mucho más en ese pequeño mundo en que se ha convertido la UPC, que pareciera ajena al resto del mundo.
Hay que darle su tiempo al tiempo y esperar que el doctor Maya Pabón, anuncie, a profundidad, su plan de acción, más allá de las primeras declaraciones a los medios de comunicación. Es necesario conocer y socializar, como dicen ahora, sus propuestas en campaña y ahora sus planes, concretos, con recursos, metas y tiempos para salvar a la institución de la indudable crisis en la cual se encuentra.
La comunidad universitaria, en su conjunto, esperaría que se inicie una nueva etapa en la denominada “alma mater” del Cesar, que la terminación de ese largo periodo de interinidad que se vivió durante la gestión de Abdo Barrera y luego con el profesor Cesar Torres, de paso a un renacer, como lo requiere ella misma y lo reclama la región a la cual se debe.
Si alguien tiene alguna duda sobre la legalidad de la escogencia de Maya Pabón deberá acudir a las instancias respectivas, en este país de leyes no faltará quien anuncie demandas y otras diligencias, en tal sentido. No obstante, independientemente de lo anterior, ojalá esta sea una nueva oportunidad para encauzar a la UPS por unos caminos de gobernabilidad interna, con procesos de transparencia en la contratación, en la selección de sus alumnos, a todo nivel, como también en la escogencia y promoción de sus profesores y directivos.
Con todo lo que ha pasado, la Universidad no aguanta más escándalos y gestiones amañas e irregulares. Por el contrario, lo que se impone en la aplicación y cumplimiento cabal de la Constitución y la Ley y los reglamentos internos, para conducirla por un proceso de restructuración total que redunde en una mejor calidad en los procesos de formación de los estudiantes, y que esa mejora se reflejen en las cifras de indicadores que lleva el Ministerio de Educación Nacional y otras instancias del rector. Crear una cultura de la excelencia académica como la que planteó, hace pocos días, el rector encargado Cesar Torres Moreno.
La Universidad debe ser transparente, no sólo por su rol de formación de profesionales y sobre todo de personas para servir a la comunidad, sino también por tratarse de una institución pública en la cual el ingreso debe ser por méritos académicos de los aspirantes y no por la recomendación de este o aquel político. Este mismo principio debe aplicar para escoger y promocionar al profesorado, insistimos.
Consideramos que la comunidad académica, estudiantes, profesores, egresados y ex directivos, como también el gobierno departamental y nacional, deben rodear a Maya Pabón; darle un compás de espera para conocer las directrices de su gestión y estar atentos, todos los estamentos, a avalar las cosas buenas y a criticar las malas; pero en ambos casos con argumentos y razones válidas, no con apasionamiento y subjetividad.
Todos debemos trabajar por una nueva etapa para la UPC; no es sólo asunto del nuevo rector, quien debe liderar la misma, con seguridad, sino también de estudiantes, profesores, directivos y egresados, en general, para dejar atrás la politiquería, el clientelismo y la mala imagen de la entidad. Hay que trabajar por nuevos escenarios, de mayor confianza interna y externa, basados en la transparencia, insistimos, en la búsqueda de la calidad académica y recuperar la visión y la misión de una universidad pública que tiene una gran responsabilidad con miles de jóvenes en esta región del país y que, como Universidad, debe mirar al mundo y más allá del concepto de región.
El reto es inmenso y no hay tiempo que perder. Éxitos al nuevo rector Maya Pabón y desde estas páginas estaremos prestos a apoyarlo en los proyectos que consideremos positivos, pero también a criticarlo cuando lo creamos necesario en bien de la UPC y de la región.

Editorial
22 febrero, 2010

¿Una nueva etapa para la UPC?

Hay un ambiente de expectativa, intrigas y rumores dentro y fuera de la Universidad Popular del Cesar, a raíz de la designación y posesión intempestiva de Raúl Maya Pabón, como nuevo rector. Como era de esperarse no hay unanimidad en torno a su nombre y muchas conjeturas deambulan en torno a su proceso de selección, […]


Hay un ambiente de expectativa, intrigas y rumores dentro y fuera de la Universidad Popular del Cesar, a raíz de la designación y posesión intempestiva de Raúl Maya Pabón, como nuevo rector.
Como era de esperarse no hay unanimidad en torno a su nombre y muchas conjeturas deambulan en torno a su proceso de selección, elección y posesión. La decisión generó amigos y contradictores, mucho más en ese pequeño mundo en que se ha convertido la UPC, que pareciera ajena al resto del mundo.
Hay que darle su tiempo al tiempo y esperar que el doctor Maya Pabón, anuncie, a profundidad, su plan de acción, más allá de las primeras declaraciones a los medios de comunicación. Es necesario conocer y socializar, como dicen ahora, sus propuestas en campaña y ahora sus planes, concretos, con recursos, metas y tiempos para salvar a la institución de la indudable crisis en la cual se encuentra.
La comunidad universitaria, en su conjunto, esperaría que se inicie una nueva etapa en la denominada “alma mater” del Cesar, que la terminación de ese largo periodo de interinidad que se vivió durante la gestión de Abdo Barrera y luego con el profesor Cesar Torres, de paso a un renacer, como lo requiere ella misma y lo reclama la región a la cual se debe.
Si alguien tiene alguna duda sobre la legalidad de la escogencia de Maya Pabón deberá acudir a las instancias respectivas, en este país de leyes no faltará quien anuncie demandas y otras diligencias, en tal sentido. No obstante, independientemente de lo anterior, ojalá esta sea una nueva oportunidad para encauzar a la UPS por unos caminos de gobernabilidad interna, con procesos de transparencia en la contratación, en la selección de sus alumnos, a todo nivel, como también en la escogencia y promoción de sus profesores y directivos.
Con todo lo que ha pasado, la Universidad no aguanta más escándalos y gestiones amañas e irregulares. Por el contrario, lo que se impone en la aplicación y cumplimiento cabal de la Constitución y la Ley y los reglamentos internos, para conducirla por un proceso de restructuración total que redunde en una mejor calidad en los procesos de formación de los estudiantes, y que esa mejora se reflejen en las cifras de indicadores que lleva el Ministerio de Educación Nacional y otras instancias del rector. Crear una cultura de la excelencia académica como la que planteó, hace pocos días, el rector encargado Cesar Torres Moreno.
La Universidad debe ser transparente, no sólo por su rol de formación de profesionales y sobre todo de personas para servir a la comunidad, sino también por tratarse de una institución pública en la cual el ingreso debe ser por méritos académicos de los aspirantes y no por la recomendación de este o aquel político. Este mismo principio debe aplicar para escoger y promocionar al profesorado, insistimos.
Consideramos que la comunidad académica, estudiantes, profesores, egresados y ex directivos, como también el gobierno departamental y nacional, deben rodear a Maya Pabón; darle un compás de espera para conocer las directrices de su gestión y estar atentos, todos los estamentos, a avalar las cosas buenas y a criticar las malas; pero en ambos casos con argumentos y razones válidas, no con apasionamiento y subjetividad.
Todos debemos trabajar por una nueva etapa para la UPC; no es sólo asunto del nuevo rector, quien debe liderar la misma, con seguridad, sino también de estudiantes, profesores, directivos y egresados, en general, para dejar atrás la politiquería, el clientelismo y la mala imagen de la entidad. Hay que trabajar por nuevos escenarios, de mayor confianza interna y externa, basados en la transparencia, insistimos, en la búsqueda de la calidad académica y recuperar la visión y la misión de una universidad pública que tiene una gran responsabilidad con miles de jóvenes en esta región del país y que, como Universidad, debe mirar al mundo y más allá del concepto de región.
El reto es inmenso y no hay tiempo que perder. Éxitos al nuevo rector Maya Pabón y desde estas páginas estaremos prestos a apoyarlo en los proyectos que consideremos positivos, pero también a criticarlo cuando lo creamos necesario en bien de la UPC y de la región.