Fulham: Un equipo de fútbol para admirar

Al comenzar la temporada, el Fulham, cuyo entrenador es el serbio Slavisa Jokanovic, no convencía. Arrancó siendo un equipo muy frío, poco efectivo y parecía que el regreso a la primera división del futbol inglés, la Premier League, estaba cada vez más lejos debido a que su juego no era del agrado de nadie.

Perdiendo partidos claves que lo afianzaban en el fondo de la tabla, hacía pensar que su futuro a corto plazo estaba en la tercera división y dilataba su regreso a primera, donde realmente pertenece, para recuperar ese equipo majestuoso que tenían cuando llegaron a la final de la Europa League en el año 2010, donde cayeron ante el Atlético de Madrid por un marcador de 2-1 en el estadio Nordbank Arena de la ciudad de Hamburgo, Alemania.

El Fulham, tras los malos resultados, evidenciaba el desespero en cada salida. Perdía o empataba partidos que debía ganar. Su juego era bueno, tenía la posesión del balón en casi el 70 por ciento y se veía un equipo sólido en el terreno, pero las victorias no llegaban.

Con el arribo de Lucas Piazon y el acompañamiento de Rui Fonte y de Ryan Sessegnon, el Fulham ha tenido un cambio impresionante. Los goles que tanto necesitaba el equipo por fin llegaron, así como los triunfos que son trascendentales en la segunda división inglesa para ascender. El triplete de oro integrado por estos jugadores está rindiendo en un ciento por ciento y no todo esto se lo deben a su ofensiva, también el medio campo que ha sido fundamental con Oliver Norwood, Kevin McDonald y Stefan Johansen, quienes hacen circular el balón por todo el terreno de juego maravillando a los espectadores con su talento y contribuyendo a que sus compañeros definan con categoría.

Ese es el Fulham, un equipo en ascenso, firme candidato a volver a primera división por sus calidades, por el extraordinario grupo que ha conformado, por jugar con corazón cada partido y por la hinchada que ha sido apoyo fundamental cuando sale al gramado del Craven Cottage, su estadio.

En cada cotejo del Fulham en casa, las tribunas están llenas. Indiscutiblemente ese factor motiva al grupo y genera confianza entre jugadores y cuerpo técnico. Aún falta para que termine la temporada y los puntos están en disputa.

La situación es clara: Seguir jugando como lo vienen haciendo, con determinación y corazón, le permitirá al Fulham conseguir el objetivo de volver a la primera división, lugar del que nunca debieron salir por ser un equipo de tradición con un presente doloroso en la segunda división inglesa.

Por Rodrigo José Morón Henríquez

Estudiante de periodismo