Es Jueves Santo y el Guatapurí ya está lleno de visitantes. Pero hay una advertencia que los vallenatos de vieja data siguen repitiendo con la misma convicción de siempre: “Cuidado con meterse al río hoy. Uno se convierte en pez”. La frase no es metáfora. Es la Sirena de Hurtado hablando desde el fondo del pozo.
La Iglesia católica no prohíbe bañarse en Semana Santa. Lo que la doctrina prescribe para el Jueves y Viernes Santo es recogimiento y abstinencia de actividades mundanas. Sin embargo, la tradición popular vallenata añadió su propia cláusula: quien se bañe en río durante estos días puede convertirse en pez. La creencia nació de la idea de que el agua natural queda “sin bendecir” mientras Cristo yace muerto, y que sumergirse en ella equivale a profanar el duelo.
En Valledupar esa advertencia no es genérica. Tiene nombre, roca y fecha exacta.






