Por: Alfredo José García, Betan / @dimebetan
Quince años después de su muerte, el nombre de Joe Arroyo sigue siendo sinónimo de salsa, carnaval y música tropical. Sin embargo, detrás del artista que inmortalizó clásicos como La rebelión, En Barranquilla me quedo o Tania, existe una historia poco conocida que también lo une para siempre con el folclor vallenato.
Mucho antes de consolidarse como una de las voces más importantes de la música colombiana, el cartagenero dejó su sello en varias producciones vallenatas. Fue corista de agrupaciones históricas, compartió escenario con Diomedes Díaz y hasta participó, de manera casi anónima, en uno de los discos más emblemáticos grabados por los Hermanos Zuleta.











