Alex Manga no es solo una voz; es el eco de una época dorada del vallenato romántico que se niega a ser efímera. De visita en Valledupar, el exvocalista de Los Diablitos conversó con EL PILÓN sobre su más reciente producción discográfica, las dinámicas de las redes sociales y la nostalgia de una amistad que, pese a las polémicas externas, se mantuvo firme hasta el final.
EL PILÓN: Alex, bienvenido a Valledupar. Su historia musical tiene un inicio curioso, casi “quitándole” el puesto a su hermano con Los Diablitos. ¿Cómo fue ese primer encuentro con Omar Geles?
Alex Manga: Mi historia comienza en Bogotá. Yo era corista de Jorge Oñate y Alfredo Gutiérrez. Un día, Jesús Manuel Estrada decidió irse del grupo y yo le comenté a Omar que tenía un hermano que cantaba parecido a él. Omar trajo a mi hermano, a Jorge Martínez y a otros, pero un día me dio la oportunidad de cantar a mí. Sintió esa energía y grabamos sin decirle a nadie quién era la voz. Cuando en Codiscos aprobaron el producto, mi vida cambió.
EP: Usted viene de una generación de coristas con mucha melodía, como Nelson Velázquez. ¿Fue difícil romper el molde del coro fuerte tradicional?
AM: Fue un reto. En Valledupar y en la sabana criticaban esa “vocecita” delgada, pero logramos el objetivo de darle más melodía al vallenato. Reemplazar a figuras como Miguel Morales y Jesús Manuel no era fácil, pero el público nos aceptó con nuestro estilo.






