El acordeonero, cantante y actor Éibar Gutiérrez, conocido como ‘El juglar urbano’, fue condecorado por el Senado de la República con la Orden del Congreso en el Grado de Caballero por sus 25 años de carrera artística en los que ha contribuido a la difusión, conservación y preservación de la música vallenata.
EL PILÓN dialogó con el artista vallenato sobre su exaltación e hizo un recorrido por las más de dos décadas de carrera musical, abordando sus inicios, su llegada a Bogotá y el desarrollo de su carrera actoral, la cual define como “un regalo de Dios”.
¿Cómo te sientes al celebrar 25 años de carrera artística?
Cuando me haces esa pregunta me remonto al niño que jugaba en los andenes de los barrios de Valledupar. Aunque a veces era futbolista o ciclista, lo que siempre estaba presente era el arte y la música. En el colegio Gimnasio del Norte premiaban las habilidades artísticas de los estudiantes y así fui construyendo al artista que hoy soy. Además, de alguna manera nacer en Valledupar tiene un vínculo directo con el acordeón, caja y guacharaca.






