“Y el día que se acabe mi vida, les dejo mi canto y mi fama”, es el coro de la canción ‘Muchas gracias’ utilizada como epitafio en la lápida, que ayer fue instalada en el cementerio Jardines del Ecce Homo, donde reposan los restos mortales de su autor, Diomedes Díaz, El Cacique de La Junta.
Carlos Rocha, un espontáneo comerciante de la capital del Cesar, llegó al campo santo para visitar la tumba de un familiar y, casualmente, se encontró con que Consuelo Martínez la viuda de Diomedes, acompañada de José Zequeda, mánager del Cacique, estaba arreglando la última morada del cantante guajiro, a quien admiró por más de 10 años.
“Me gustaban mucho sus canciones y es un privilegio estar aquí donde están sus restos mortales. A mí me cuentan que lo enterraron con el diamante que adornaba su dentadura”, expresó el fanático.






