“Un sol rebelde guía su pincelada, que es espada flamígera, arma sincera, que desafía la asustadiza mirada del rebaño”. Con esos versos, el poeta vallenato Luis Mizar retrató la irreverencia creativa de Carlos Julio Márquez Velásquez, Kjuma, artista cuya obra abrió un nuevo lenguaje para las artes plásticas de Valledupar.
El conversatorio Legado cultural del maestro Kjuma, realizado en el salón Leandro Díaz de la Cámara de Comercio de Valledupar, puso en el centro la vigencia artística de Carlos Julio Márquez Velásquez, conocido como Kjuma, al conmemorar los 81 años de su natalicio. Artistas y gestores culturales coincidieron en que su aporte no se reduce a una colección de pinturas: abrió un lenguaje contemporáneo desde el Caribe y dejó una influencia que aún interpela a las nuevas generaciones.
Moderado por Lida Mendoza, el diálogo reunió a los artistas plásticos Turry Molina y José Aníbal Moya, y a la psicóloga, poeta y gestora cultural Tania Durán. La conversación giró alrededor de la memoria, la identidad, el sello estético del maestro y los retos para preservar y divulgar su obra en Valledupar.










