En el patio de la casa de Mercedes Morales, ubicada en el barrio La Granja, en Valledupar, el joven acordeonero Guillermo Morales López, comenzó a moldear la voz de Diomedes Díaz. Después lo acompañó a presentaciones y parrandas, pero lo que nunca pasó por la mente de ‘Guille’, como se le conoce, fue que “Diome’, “el pichón de cantante”, como siempre lo llamó, llegara demasiado lejos en la música vallenata.
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A ‘Guille’, se le ubicó en su tierra Chimichagua, Cesar, para que contara esta historia 49 años después. “Los dos estudiábamos en el año 1974 en diferentes cursos del Colegio Instpecam de Valledupar, y como cada semana se realizaban actos culturales yo tocaba mi acordeón y cantaba. Allí lo conocí, y me dijo que era cantante, que había dado sus primeros pasos musicales con su tío Martín Maestre, allá en La Junta, su tierra”, recordó.









