Después de 15 años de ausencia en el escenario de la Quinta Vergara en el Festival de Viña del Mar, el cantante samario Carlos Vives, puso a vibrar a todos los asistentes, que a ritmo de un amplio repertorio que se extendió durante dos horas, no pararon de corear todas sus canciones.
Durante el concierto, los presentadores le hicieron entrega de las antorchas de plata y oro y de las gaviotas de oro y plata, que representan la máxima distinción para los artistas que se presentan en este evento.
La noche tuvo momentos especiales; uno de esos, cuando Carlos cantó algunos clásicos del vallenato como Matilde Lina, La Cañaguatera y la Gota Fría, esta última a dúo con Paloma San Basilio, mientras que el samario se agachaba en el borde de la tarima y le compartía el micrófono a la artista española. Además en plena presentación, una pareja desde la gradería se comprometió en matrimonio, mientras en el escenario Vives les dedicaba “Volví a nacer”.






