Con profundo agradecimiento a Dios, entre lágrimas y ante cerca de 20.000 personas, Elder Dayán escribió su propia historia dentro de los artistas de la música vallenata que logran llenar el Parque de la Leyenda, Consuelo Araujonoguera.
Así como lo hiciera en 2015 su hermano Martín Elías, otro hijo de Diomedes Díaz se une a ese privilegiado y selecto grupo que completan cantantes de la talla de Silvestre Dangond y Peter Manjarrés.
El heredero de ‘El Cacique’, quien vistió inicialmente de traje, dejó ver su lado más espiritual antes de subirse a tarima, en la zona de camerinos, hasta donde llegó con su mano derecha levantada, orando y recibiendo la bendición de una mujer a la que le agachó la cabeza.










