Cuando papá grabó su primer acetato, aún vivía con mi mamá. Ella contaba que un día, cuando él trabajaba como jornalero en terrenos de uno de mis tíos, mirando al sol y teniendo un machete en sus manos, dijo: “¡Llegó la hora de Abel Antonio, no trabajo más en esta porquería!”. Se fue para Santa Inés, a donde mamá, y le dijo: “Cande, esta no es la vida que yo quiero”. Quien narraba esta historia era Martín Villa Anaya, el hijo mayor del juglar.
Abel Antonio grabó su primer acetato en 1944, un 78 rpm que contenía la puya Mi negra y el paseo-son Catalina. Lo hizo en Foto Velasco, de Barranquilla, y fue prensado por el sello Odeón, en Chile. De este hecho significativo, el juglar decía: “Después de haber salido de Santa Inés”.










