El reciente suceso en el que un taxista resultó herido por arma blanca durante un hurto en el barrio El Carmen de Valledupar, ha prendido las alarmas en el gremio, debido a las pocas condiciones que, aducen, tienen estos transportadores para ejercer su labor.
Diversas problemáticas acusan quienes prestan este servicio en la capital del Cesar, puesto que sienten un abandono por parte del gobierno para controlar los puntos débiles con los que convive el transporte público.
INSEGURIDAD
Un taxista, quien pidió reserva, indicó para EL PILÓN: “Nosotros sentimos que hay una ausencia total de autoridad. Son muchos los casos que uno escucha a cada rato por robos, golpes, amenazas y, ahora, heridas con cuchillos. A los barrios periféricos nos da miedo ir porque uno no sabe qué esperar, entonces el taxista termina siendo el malo por querer cuidar la vida y el producido”.









