Nuevos detalles se conocen sobre los hechos de violencia registrados en la madrugada de este sábado en el sector de Torres de Nando Marín, en Valledupar, donde un procedimiento policial terminó en una asonada que dejó dos personas muertas, varios heridos y tres uniformados lesionados.
La versión oficial
De acuerdo con el reporte oficial, la situación se originó hacia las 2:55 a. m., cuando patrullas de vigilancia acudieron a un llamado ciudadano que advertía sobre la presencia de un hombre presuntamente armado en inmediaciones de un establecimiento abierto al público. Al llegar al sitio, los uniformados identificaron a una persona que coincidía con las características entregadas en la denuncia e intentaron realizarle un registro preventivo.
Sin embargo, el procedimiento no se pudo completar. Según la Policía, el ciudadano se negó a la requisa y, en cuestión de minutos, varias personas que lo acompañaban habrían reaccionado de forma violenta contra los uniformados. Lo que comenzó como una intervención de rutina escaló rápidamente a un escenario de confrontación, en el que se habrían utilizado armas de fuego y se lanzaron objetos contundentes contra la fuerza pública.
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Saldo crítico: dos civiles muertos
En medio del caos, los policías —según la versión conocida— se vieron obligados a intervenir para recuperar el control. La institución aseguró que se hizo uso de la fuerza de manera “legítima y proporcional” ante el riesgo para la vida tanto de los uniformados como de los civiles presentes en el lugar.
El saldo fue crítico. Dos civiles resultaron muertos durante el desarrollo de los hechos y cuatro de ellos resultaron heridos.
Cuatro civiles más y tres policías heridos
Por su parte, tres policías resultaron lesionados, entre ellos dos subintendentes y un patrullero. Uno recibió un impacto por arma de fuego, mientras que los otros dos sufrieron laceraciones y contusiones producto de la agresión. Todos fueron trasladados a centros asistenciales de la ciudad, donde permanecen bajo observación médica.
Tras lo ocurrido, unidades del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) asumieron los actos urgentes, adelantando la inspección técnica al lugar, la recolección de evidencias y las primeras entrevistas que permitan esclarecer lo sucedido en este punto de la ciudad.
Apertura de indagación
De manera paralela, la Policía Nacional informó que, a través de su Inspección General, se ordenó la apertura de una indagación preliminar interna. El objetivo es establecer con claridad las circunstancias de tiempo, modo y lugar en las que se desarrolló el procedimiento y determinar si hubo actuaciones ajustadas a los protocolos institucionales.
El caso ha generado preocupación entre los habitantes del sector, quienes aseguran que la situación se tornó caótica en cuestión de minutos. La institución, por su parte, reiteró su compromiso con el respeto a los derechos humanos y el mantenimiento del orden público, al tiempo que hizo un llamado a la ciudadanía a evitar este tipo de reacciones violentas y a resolver los conflictos por vías legales.
Las investigaciones continúan mientras la ciudad intenta asimilar una de las madrugadas más tensas de las últimas semanas.







