VALLEDUPAR

¿Perderá Valledupar algún día su esencia? Así va la aculturación vallenata

Esta situación lleva a los jóvenes de Valledupar a demeritar y, en muchas ocasiones, menospreciar elementos de la cultura vallenata; del mismo modo, los conduce a adoptar rasgos que se consideran sobresalientes de otras, hecho que lleva a que nuestro patrimonio cultural se debilite cada vez más.

web-Andrés Villamil, columnista de EL PILÓN.

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En la actualidad, la forma de vida de las personas alrededor del globo ha tenido un cambio drástico, siendo la globalización una de las causas primordiales de dicha transición. Se entiende por “globalización” aquella interconexión mediática, cultural, política y socioeconómica entre países y culturas de todo el mundo; la cual ha sido producto de grandes avances tecnológicos y de las ya tan conocidas e imprescindibles redes sociales.

Como es bien sabido, los jóvenes tienden a ser los usuarios más activos de estas plataformas; esto los ha llevado a ser constantes partícipes de dinámicas mediáticas y sociales con individuos pertenecientes a diferentes países, situación que los lleva a adquirir y adoptar elementos propios de dichas culturas. Aparentemente, las dinámicas planteadas con anterioridad no representan problema alguno, y no implicaría ningún perjuicio que los jóvenes de nuestra tierra sean grandes cosmopolitas y que, gracias a esto, extraigan lo mejor de cada una de aquellas culturas de las cuales son conocedores.

El problema real radica en que muchos de estos jóvenes ven las demás culturas como superiores o prominentes en comparación con la cultura de la cual son originarios, y los jóvenes valduparenses no están exentos de dicho fenómeno. Aunque estos habitan en una ciudad en constante desarrollo, la perciben como una localidad disminuida ante la influencia mediática y cultural de grandes metrópolis, no solo en Colombia, sino en todo el mundo.

Esta situación lleva a los jóvenes de Valledupar a demeritar y, en muchas ocasiones, menospreciar elementos de la cultura vallenata; del mismo modo, los conduce a adoptar rasgos que se consideran sobresalientes de otras, hecho que lleva a que nuestro patrimonio cultural se debilite cada vez más.

La forma en que hablan nuestros jóvenes es también un factor clave en cuanto a la problemática planteada. Estos han incorporado a su léxico nuevos modismos, términos y préstamos lingüísticos de culturas que conciben como superiores, y esto sucede incluso a la hora de referirse a elementos autóctonos de nuestra tierra. Aspectos como este afectan de manera directa dicha problemática, dado que el lenguaje, es decir, la forma en cómo nos comunicamos con los demás, es un elemento fundamental de cualquier cultura en particular; puesto que es este el que mantiene vivas las costumbres, tradiciones, valores y principios inmersos en las mismas.

Todo lo planteado con anterioridad nos lleva a preguntarnos: ¿perderá Valledupar algún día su esencia? Desde una perspectiva personal, considero que los elementos más característicos de nuestra cultura no desaparecerán en su totalidad, esto debido al posicionamiento de los mismos dentro del ámbito turístico y comercial, tanto a nivel nacional como internacional.

Sin embargo, me atrevo a afirmar que el paso del tiempo, junto con los efectos de la globalización, lograrán debilitarla en cierto grado, sobre todo los aspectos más tradicionales del folclore vallenato. Esperemos y confiemos en que las raíces del vallenato, las calles del viejo Valledupar y las venas de nuestros ancestros sigan siendo componentes propicios para la conservación y reproducción del orgullo que aún muchos sentimos por nuestra identidad cultural.

Por: Andrés Villamil

Temas tratados
  • Aculturación
  • cultura vallenata
  • identidad cultural
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  • Opinión
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