En el barrio Los Fundadores de Valledupar ha vivido por más de 30 años Agustina Díaz, una villanuevera que cumplió el pasado 2 de mayo 103 años de vida. Esta amante del vallenato, que tiene 20 nietos y 4 tataranietos, relató con alegría y entusiasmo la experiencia que ha adquirido a lo largo de sus años y el gran logro de sobrevivir a su edad en la pandemia de la covid-19.
Con ligereza de palabra explicó que nació en el año 1918 en el municipio de Villanueva, La Guajira, y desde muy temprana edad encantada por la cultura vallenata tomó sus pertenencias y se encaminó a la aventura de vivir en Valledupar. En la capital del Cesar dio a luz a sus ocho hijos que actualmente la “veneran” y le expresan de manera constante el profundo amor que le tienen por aquellos años en los que luchó por “sacarlos adelante”.
Sentada en una mecedora, que es su infalible compañera a la hora de coser, comentó que durante muchos años trabajó en el sector de Cinco Esquinas vendiendo diferentes tipos de comida para mantener a sus pequeños. “Desde muy temprano me iba para lo que se conoce hoy en día como Cinco Esquinas a vender arepas, fritos y cuanto me inventara porque mis hijos solo me tenían a mí y yo tenía que responderles”, rememoró.










