En los últimos días, el trazado del nuevo anillo vial de Valledupar —que aún no ha sido inaugurado— se ha convertido en epicentro de competencias clandestinas o llamados ‘piques ilegales’. Decenas de moticiclistas y espectadores se aglomeran en el sector, al occidente de la ciudad, para participar en estas peligrosas exhibiciones de velocidad.
De la ‘clandestinidad’ a la viralidad
Lo que antes era un fenómeno identificado en sectores periféricos se ha masificado recientemente, gracias al apoyo de influenciadores e incluso la presencia de motos de alta competencia que se han sumado a estas carreras clandestinas.






